lunes, noviembre 05, 2007
pacta sunt servanda
Imaginemos que el mercado de trabajo está ya en su salario "de equilibrio": un nivel de sueldos compatible con el pleno empleo y con la competitividad internacional del país. En principio -y casi por definición- si los salarios están en equilibrio no tendrán tendencia a moverse. Pero imaginemos que por un motivo exógeno, no asociado a la productividad (ej: inercia inflacionaria) los salarios suben un poquito más allá; en otras palabras, están en equilibrio en el sentido de oferta=demanda pero de todas maneras se mueven. No parece una situación imposible.
¿Qué ocurrirá? Subirán los precios de los bienes no comerciables; lo que hará subir los salarios, que querrán ajustarse a la inflación; lo cual aumentará otra vez el valor de los bienes internos, y así sucesivamente. Cierto, si el dólar está fijo cada ronda de ajuste será sólo una proporción de la anterior, porque la suba salarial no afecta a un 100% de los costos; y la suba de los precios no comerciables no le pega de lleno a la inflación, en la que también hay otros bienes. Pero el punto es que "pasarse un cachito" del salario de equilibrio, esto es, del tipo de cambio real de equilibrio, no es nada fácil -- si te pasás un cachito, posiblemente termines pasándote demasiado. Y si querés compensar con un poquito de dólar, agarrate Cristina, digo Catalina.
viernes, noviembre 02, 2007
la libreta de racionamiento del siglo XXI llega a la argentina: la ciencia maldita, a favor
Más aun: cada empresa tendrá productos dentro y fuera de la canasta. Ejemplo: suponemos que el paquete de fideos más barato entrará y el caro no. Me meto en Cotodigital y veo que hay un fideo llamado Don Italo, fetuccine al huevo, que cotiza a $11,25. Es paquetísimo, el paquete:
Hago un poco de research: lo fabrica algo llamado GrupoItaloManera, que te explica cómo lo tenés que exhibir para atraer a los noodle-snobs. Pero entrando en la página, ves que otra marca del Grupo es Nutregal, cuyo paquete encontramos en Cotodigital a $2,15:
(No es el más barato: el Ciudad del Lago, la marca de Coto, está a $1,89; for the record: Rollo compra Vizzolini, a $2,19). OK, me dirán que no es el mismo producto, el Don Italo que el Nutregal, que el huevo, que la sémola, que qué sé yo.
Pero son fideos.
Cómo hará el gobierno para que no suba el Nutregal, el Ciudad del Lago, el Vizzolini, mientras deja flotar el Don Ítalo? La única manera que conozco es subsidiando esos productos. Atenti, Moreno: no esas empresas. ¿Para qué complicarte la vida con amenazas, con "si subís tal precio te subo el gasoil"? Más fácil es dar 10, 20 centavos por cada Nutregal producido. Y cero controles, que con subsidios los precios se controlan solos.
En otras palabras: ¿no podemos llegar, por este camino, a la vieja idea de la Morf-Card, una especie de libreta de racionamiento cubana sazonada con Socialismo Del Siglo XXI? ¿No estaremos abaratando una canasta básica de terceras y cuartas marcas, mientras el resto de los productos flota con la inflación del veintipico? Si así es, bienvenido el nuevo índice. Pero es una lástima para el propio gobierno haber tenido que llegar a la Morf-Card con este cúmulo de tonterías, en lugar de haberlo hecho por medios más explícitos y más racionales: ¿no era mucho más lógico, incluso políticamente, mantener el viejo IPC, conteniendo la irritación de la Isla de la Soberbia, y mientras tanto clavar los precios de la canasta básica, para felicidad del pueblo peronista?
jueves, noviembre 01, 2007
sentido de la oportunidad
últimas imágenes del naufragio
Quizás hace falta aclarar, quizás no, que quitar cada mes los productos de mayores alzas sí parece tener sentido común (la gente dejar de consumir aquello que más subió: ¿por qué tener en cuenta la inlación de esos productos?) pero no sentido estadístico. Si sólo hay tomates, zapallos y lechugas, como en la huerta de Rollo, y en noviembre sube el tomate 50% pero lo demás nada (por lo tanto, la gente no come más tomate), nos dará una inflación de 0%; en diciembre sube sólo el zapallo 50%, y la gente deja de comer zapallo, nos seguirá dando 0%, porque la lechuga no subió; en enero sube la lechuga, pero el zapallo y el tomate quedan al mismo precio, y entonces la gente vuelve a comer zapallo y tomates, que en el último mes no subieron: magia, seguirá dando 0%, o un poco más si sigue comiendo lechuga! En el país de inflación 0%, los precios han subido 50% en tres meses...
Van cayendo los muñecos bajo las pinzas del Escorpio: Jujuy ya había dejado de publicar sus estadísticas a mediados de año, Buenos Aires a principios. A primero de noviembre, Chubut y Entre Ríos, dos de las seis que quedaban, todavía no dieron el dato de inflación de septiembre. Tenemos únicamente Neuquén, Enter Ríos, Misiones y Tierra del Fuego. Así el panorama de la inflación de los últimos doce meses en esas provincias, y del último trimestre anualizado:

"Pronosticar" inflación de 25% -para Fernández, un acto de terrorismo- es tener apenas expectativas adaptativas...
miércoles, octubre 31, 2007
dándole a pangloss de su propia medicina
To: Rollo
¿Es Argentina NACAR?; ¿puede Argentina ser Australia? Siguiendo tu sociología, ¿qué son esos 40 millones de argentinos?
From: Rollo
To: Dr. Pangloss
la verdad no entendí del todo la pregunta. ¿por qué no? si cristina logra manejar más o menos la inflación, en una generación somos españa (creciendo al 3, nos duplicamos en 25 años). todo lo que se necesita es que cuando se termine esta nueva demora (ie., cuando los chinos estén ya bien alimentados) tengamos niveles educativos bastante mejores que los de ahora. con la ley de financiamiento educativo y una mínima dosis de administración creo que alcanza. para entonces el peronismo va a ser recordado como uno de los tantos malentendidos del siglo XX.
l.
ego puto in orto meo
Me están y me estoy preguntando seguido: ¿qué hay con la inflación? ¿Cuál es el problema de una inflación de 20%? ¿Puede afectar el crecimiento? Una vez descartada la idea de que la inflación le pega a los salarios, que no es cierta como norma general porque los salarios pueden estar subiendo más que los precios -como de hecho ha ocurrido en los últimos tres años-, ¿qué problema hay?
Creo que el principal canal es el efecto sobre la inversión: en la alta inflación, los precios se mueven a distintas velocidades. Y los precios relativos (la relación de precios entre las cosas) son mucho más flucutantes. Eso, creo, golpea a las decisiones de inversión porque es más difícil calcular la rentabilidda. Un caso extremo es el de mi huerta: sembré con el tomate a $16 y ahora ya anda por los 6 pesos. No es que la idea fuera vender los tomates; pero si ahorrarme de comprarlos, todo por supuesto como excusa para sublimar las alteraciones psicológicas de la fase final de un decade-long tránsito a la adultez. Evidentemente la pifié, como con tantos otros pronósticos. Como vengo en los negocios, cuando coseche van a estar tan baratos que en vez de golpearle las cacerolas, la Isla de la Soberbia va a querer echarla a los tomatazos. Y en ese momento -como contrera que soy- me haré cristinista neto.
martes, octubre 30, 2007
con la panza llena se piensa más, lo cual, si sos tonto, es peor
Primero: no es tan grande novedad decir que el peronismo gana más entre los pobres; cierto es que vivimos la década "Lugano más Socorro" en la que la correlación no era tan clara. Policlasismo y todo eso. Pero creo que fue una excepción. Segundo: somos economistas. Si los pobres votaron a Fernández será porque creen que les conviene. Y me parece muy razonable que lo hagan. Quizás, consiguieron un empleo durante el kirchnerismo; ¿cómo no la van a votar? Quizás, en zonas pobres hay más "clientelismo" y el peronismo es más clientelista. De nuevo: ¿Cómo no la van a votar? El voto clientelista es mucho más racional y sensato que el ideológico: votar al que creo que es mejor sólo puede tener un sentido kantiano: sí, si actúo creyendo que mi comportamiento será la norma general, tiene sentido. Pero no lo es! Y no se registra ningún caso de elección nacional ganada por un voto. Mientras que con el voto clientelista el beneficio es mucho más palpable. Como decía Pellegrini, "no hay voto más libre que el voto que se vende".
lunes, octubre 29, 2007
telos gratis para adolescentes: la ciencia maldita casi a favor
Los chicos creo que proponían telos públicos. Como escéptico que es respecto a las virtudes de la gestión estatal de cualquier empresa -y sobre todo, luego de su paso por Cuba, de hoteles estatales- Rollo propone el telo-voucher para chicos del secundario. O al menos cupones de descuento. Con un forro de regalo.
la continuidad del cambio

condición de la transversalidad

(click para agrandar).
Acá en Vicente López, con la panza llena, le dimos duro.
lunes otra vez
Qué difícil la polla de si era por puntos o por knock-out! Los últimos números dicen 44,88, así que sería por puntos. Premio consuelo: estaba bien lo que decíamos: con 22% en la Capital no podía ganar por K.O. Sacó 23,6% y aparentemente no alcanza para el knock-out.
Y acá lo que decíamos: elección social. Dejando a un lado los seis aglomerados de la Patagonia (allí los pingüinos gustan más de todos modos), en los veintiseis restantes donde tenemos medidas de pobreza hay una correlación bastante clara entre el voto a Cristina y la incidencia de la pobreza (si sacáramos San Luis, donde evidentemente han pesado también factores telúricos, la correlación mejoraría unos puntitos). Probé también con la variable "Distancia de Buenos Aires"; de nuevo, daba bastante bien excluyendo a las patagónicas.
divide et impera
están cabeza a cabeza
tironeando de los números
domingo, octubre 28, 2007
un domingo con periódicos, normal
sábado, octubre 27, 2007
vencen los bárbaros, los gauchos vencen
Insistimos: es la elección marxista. Dime a quién votas y te diré a qué clase social perteneces. En cada piso hay alguien que nació haciendo discursos para algún otro que nació para escucharlos y pelarse las manos. Pobres negros que juntan las ganas de ser blancos / Pobres blancos que viven en un carnaval de negros. (Me animo a escribir esto sólo porque estoy citando a Cortázar). La única elección realmente comparable desde el 83 para acá es la de Menem en el 89. ¿Cómo le fue a Carlo en la Capital? 36,6%, contra 44% de Angeloz sumando UCR y la Confederación Federalista. Con ese 36,6% en la Capital igual Menem pudo sacar 47,5% a nivel nacional. ¿Se puede sacar 45% en el país con apenas 22% en la Capital? Matemáticamente, claro que sí; pero no sé, me cuesta creer que saque eso en la Capital y sin embargo gane la elección por knock-out. ¿Y ganar por puntos, con 22% en la Capital? Posible. Probable.
Te quiero, país, pañuelo sucio, con tus calles cubiertas de carteles peronistas...
viernes, octubre 26, 2007
me engañaron
beauty contest
jueves, octubre 25, 2007
las miniorías de la web
carrió sin ballotage

Ahora que pienso, tan lejos no estamos: tan sólo un casillero a la derecha de la real-politik. En el lugar que acá tiene Carrió bien podría terminar Fernández; en el que tiene Murphy, Carrió. Más que esa disparidad con las encuestas reales me sorprende la pobre elección que hizo Lavagna en este blog. El Criador sospecha que le irá mucho mejor.
la hija de fernando
miércoles, octubre 24, 2007
se nos pinchó el globo
martes, octubre 23, 2007
precios llanos como una pampa

alberto es un republicano
lunes, octubre 22, 2007
somos todos nominalistas ahora
así son los monopolios
el renunciamiento
Hace falta un gesto, Ricardo.
cómo votamos
Presidente: Carrió
Gobernador: indeciso, en este orden: Guadagni, Scioli, blanco.
Diputados nacionales: Murphy
Diputados prov: ¿se vota? Veré, algo gorila; si no hay muchos radicales, Coalición Cívica.
Intendente y concejales: Unión Vecinal.
A ver si al menos gano en Vicente López, en alguna de las categorías. Creo que para eso debería votar a Scioli, pero claro, no pagó los daños del incendio, tardó un par de décadas en reconocer a la hija, vivió con contratos truchos de la empresa estatal YPF para competiciones truchas, en fin... no me cae del todo bien. Pasa que las opciones son todas camisas pardas (Narváez, Patti, Blumberg) o Margarita Tereré.
A ver cómo votan a presidente los lectores de La Ciencia Maldita, completen si quieren la encuesta a vuestra derecha. A ver en qué puesto sale Fernández entre la gente refinada que lee esta página.
viernes, octubre 19, 2007
con la panza llena se piensa mejor
nos tiraron con limones, que los tomates están caros
jueves, octubre 18, 2007
acordate de la concertación, cristina
¿Es mucho? ¿Quiere decir que la inflación de acá a 9 meses alcanzará ese nivel, anual? No lo sabemos. Un caso que invita a la comparación es el de Chile en los comienzos de la Concertación. El 11 de marzo de 1990 Aylwin asumió la presidencia. La tasa de inflación venía creciendo desde el plebiscito, de 11% anual en octubre de 1988 a 24% en los doce meses anteriores a la asunción de Aylwin. La inflación del invierno de 1990 llegó a un equivalente de 40% anual; y en octubre de 1990 la tasa trimestral, anualizada, llegó a 50%. ¿Habrán faltado los tomates, en el reino de los frutos? No lo sé. Si sé, como explica este propagandista de las metas de inflación, que justamente en septiembre de ese año el Banco Central de Chile anunció por primera vez una meta de inflación con todas las de la ley. El 91 terminó con 19% de inflación -un número mágico en tiempos inflacionarios-, 1992 con 13%, y para 1994 ya se había conseguido un dígito de inflación. Todo esto con desempleo muy bajo. El crecimiento de 1990 había sido apenas 2,2%. En 1991 fue 7,3% y en 1992 11%. Nadie vio a la curva de Phillips por ahí.

Tomá nota, Cristina. Ellos empezaron en septiembre, nosotros casi estamos en noviembre. Nunca es demasiado tarde, pero un poquito tarde a veces no alcanza: Ayala llegó un poco tarde a cruzar a Bergkamp, Contepomi la largó un poco tarde el otro día, y nos fuimos de la convertibilidad un poco tarde.
miércoles, octubre 17, 2007
secure securities
Las burbujas y los pánicos son casi inevitables, pero una cosa que amplifica las crisis sí es evitable: la existencia de contratos que estipulan pagos nominales cuando la capacidad de repago depende de un precio potencialmente fluctuante En este caso: el deudor hipotecario podrá pagar menos cuanto más barata sea su casa, porque cuando la casa cae de precio es más pobre. ¿No sería más lógico que los pagos estuvieran atados al índice de precios de las casas? No estoy diciendo algo muy distinto a la lección que aprendimos aquí en 2001: con un sistema financiero dolarizado, es más probable que haya problemas bancarios porque la capacidad de repago en dólares dependerá mucho del tipo de cambio real. La devaluación te tiraba abajo el sistema financiero argentino porque el precio del dólar no está muy relacionado con el nivel de general de precios, que determina la capacidad de repago; el pánico inmobiliario genera defaults porque el precio del "activo subyacente" -las casas- fluctúa mucho en relación a esos pagos nominales.
Que los créditos estuvieran indexados al precio relevante para el tomador de cada crédito (de las casas si sos John Doe, de los tomates si tenés una huerta, de riquelme si sos riquelme) no quiere decir necesariamente que los depósitos tengan que estarlo; simplemente cada banco debería tener una cartera de créditos indexados a diferentes precios de modo tal que el promedio no sea muy flucutante -- no mucho más que el índice de precios. Es decir: que se hedgeen igual que ahora, pero haciendo explícito el hecho de que al sector que le va mal pagará menos. Sabemos que en última instancia el depósito, como todo contrato que promete pagos fijos, es una promesa optimista: no se cumplirá en algunos estados de la naturaleza. Pero en fin, hemos construido un capitalismo que no es tan capitalista para el capitalista: le promete certezas que el mercado no puede brindar.
En el caso inmobiliario creo que el motivo para créditos indexados es doble. Con la indexación no sólo se evita el default generalizado cuando se desinfla la burbuja, sino que además es menos probable que la pinchazón de la burbuja sea súbita. La perspectiva de que tu casa baje de precio te genera menos terror si la hipoteca está indexada, porque con una crisis inmobiliaria tendrás que pagar menos por tu hipoteca. Uno de los eslabones del pánico subsiste (la venta masiva de casas genera bajas de precios) pero el otro no: la baja de precios no generará ventas masivas de casas. Y así como se atempera la fase de pánico también se atenúa la fase de burbuja: hacerte la América pidiendo un crédito hipotecario y sentándote arriba de los ladrillos, esperando que se revaloricen, tampoco será un gran negocio si la suba de las propiedades incrementará los pagos de tu hipoteca.
Dicho todo esto, seguramente estos créditos existen, ¿alguien sabe?
martes, octubre 16, 2007
la inflación en el fin del mundo
ventajas del primer mundo sobre el segundo o tercero
Una de las justificaciones que uno se da a sí mismo para haber decidido vivir en este país y no en el Primer Mundo es la cosa telúrica, y dentro de eso figura entre las primeras posiciones el fútbol. Poder ver a Central. Pero hasta en eso te ganan ahora: Central va último, pero Central Catalunya va primero. Si seguimos con pasión el rugby para ver si una vez en la vida mojábamos algo, no veo por qué no debería seguir ahora al canalla catalán. ¿Televisará algún canal de DirectTV?
lunes, octubre 15, 2007
sueños nacarados

Noruega, arquetipo de país NACAr, está en el tope de habilidad internética en Europa. Para e-nerds como yo, otra característica deseable del NACAr. ¿Cómo ranquea Argentina en América Latina en uso de Internet? ¿Alguien tiene algún ránking?
sábado, octubre 13, 2007
heil, heidi!

El afiche es de un partido que forma parte del gobierno suizo. Algo de seguridad dice. A veces me agrada nuestro país. Claro que aquí tenemos columnistas prestigiosos que elogian al mayor genocida de la historia de la humanidad, pero bueh.
martes, octubre 09, 2007
el gran acuerdo nacional
En un país con pavor a flotar, esto le quitaría algo de la carga que tiene sobre sus hombros el tipo de cambio nominal como variable de ajuste a los shocks externos. Al menos una parte de los ajustes necesarios ante variaciones en la inflación mundial y en los términos del intercambio (cosas relacionadas pero no idénticas) ocurriría por vía impositiva y no cambiaria.
Y bueh, sí, tengo que tirar alguna punta heterodoxa, aunque por eso mismo me faje duro uno de los tantos miembros de la KGB que poco a poco van conquistando la blogósfera. Felicitaciones por los 50 del Sputnik, felicitaciones por los 40 del Che, pero nosotros llegamos a la Luna! Ahí tenés, mirá como me saqué la careta, you commie!
lunes, octubre 08, 2007
all schmucks
el índice oposición

dialoguitos en la city
Yo estaba cerca de Duhalde en ese momento, íbamos a hacer lo posible para que le estalle a Menem si ganábamos, en 1999, no íbamos a llegar al gobierno con el 1 a 1, que fue el gran drama de De la Rúa.
viernes, octubre 05, 2007
una mala buena noticia
del tomate
Así que bueno, si alguien quiere pasar a recoger su almácigo, calculo en quince días estará. Así les aumenta el Salario Artemio, que se mide en tomates. Que eche raíces la agricultura urbana!!
el discurso del método
El gobernador de Mendoza, Julio Cobos, reveló ayer que se seguirán lineamientos del "sistema estadounidense", donde se le da más importancia a un indicador que excluye los precios de los alimentos y la energía, llamado core inflation.No, Julio: se miden por un lado los precios volátiles -suban o bajen- y por otro lado los precios no volátiles, la core inflation. No es que "cuando aumentan demasiado por estacionalidad" no se miden, y cuando bajan sí. Queremos sumar un poroto más a la lista de adaptaciones argentinas truchas de prácticas mundiales: responsabilidad fiscal, independencia del BCRA, bonos indexados, etc. etc.
"Este método mide precios de productos alternativos a aquellos cuyo valor se incrementa demasiado por estacionalidad, o que tienen un bajo consumo, o no son de primera necesidad", dijo Cobos
jueves, octubre 04, 2007
si no me desobedecés te echo
the lost decade
For those who attempt it, the doctoral dissertation can loom on the horizon like Everest, gleaming invitingly as a challenge but often turning into a masochistic exercise once the ascent is begun. The average student takes 8.2 years to get a Ph.D.; in education, that figure surpasses 13 years. Fifty percent of students drop out along the way, with dissertations the major stumbling block. At commencement, the typical doctoral holder is 33, an age when peers are well along in their professions, and 12 percent of graduates are saddled with more than $50,000 in debt.
miércoles, octubre 03, 2007
matemática canalla, y vil
Vamos últimos con 9.
genial pagni
El próximo 17 de octubre habrá una escenografía ideal para observar el movimiento de estas piezas. Cristina Kirchner irá a La Matanza para celebrar el día del peronismo. Inaugurará una escuela sindical de la UOM, organización que aspira a relevar a Moyano en la conducción de la CGT. De nuevo hablará del acuerdo social. Pero tal vez sus palabras suenen anacrónicas. Sobre todo si se las compara con lo que declaró a este diario un dirigente sindical de los que acompañan al camionero: "El problema del Gobierno es que no advirtió que pacto social es lo que hubo los últimos cuatro años. Es lo que está terminando".
martes, octubre 02, 2007
revoltosos del paraná
¿importando inflación?
Kirchner asumió con un dólar de 2,80. Lo que estamos diciendo es que si no lo hubiera movido, y si no hubieran cambiado los precios internacionales, la Argentina habría tenido algo de inflación, porque los precios internos compatibles con ese dólar eran más altos que los de mayo de 2003. Ahora bien: a eso hay que agregarle dos factores: (1) el tipo de cambio peso dólar pasó de 2,80 a pi ($3,1416...) (2) los precios internacionales medidos en dólares aumentaron, una consecuencia natural de la depreciación internacional del dólar frente a muchas monedas.
¿Cuánto agregaron estos dos factores a la inflación? Bastante. Los precios internacionales que enfrenta la Argentina (el promedio de los precios de exportación e importación) subieron un 32%: 38% los de exportación y 25% los de importación. A ese 32% hay que acumularle el 11% de depreciación del peso. La combinación de ambos factores hace que los precios internacionales que ha enfrentado la Argentina, medidos en pesos, crecieran un 47% durante el período.
En otras palabras: si ya con el dólar de 2,80 y los precios de mayo 2003 la Argentina tenía que hacer un ajuste de precios internos para llegar a su tipo de cambio real de equilibrio, la combinación de depreciación del peso frente al dólar y del dólar frente a las cosas le agrega un 47% a ese recorrido. Es bastante: distribuido en 4 años son 10 puntos porcentuales por año. Cierto es que parte del ajuste puede evitarse con las retenciones, pero lo que importa no es el nivel de retenciones sino cuánto aumentaron. En el gráfico se muestra la evolución de los precios internacionales medidos en dólares y en pesos, y el tipo de cambio que en cada momento debería haber tenido la Argentina para que los precios internacionales medidos en pesos fueran los mismos que cuando asumió Néstor; esto es, para que la presión inflacionaria por ajuste de precios relativos fuera la misma, y no mayor, a la de mayo de 2003. Para que los precios internacionales medidos en pesos fueran hoy iguales a los del día en que jugueteó con el bastón, el tipo de cambio debería ser $2,15.
lunes, octubre 01, 2007
no hay tres sin cuatro
PD a "la gente del rugby": ¿Contempomi patea mejor desde el piso que Hernández?
de buen agüero
Como el partido andaba tonto, perdón por aquí, perdón por allá y Osasuna vivo sin méritos, Agüero decidió dejarse de riesgos y marcar un gol. Y lo hizo. Cogió un balón en mediocampo, echó a correr hacia la portería, dejó a Corrales por el camino como si se tratase de un jubilado con muletas y la clavó en la escuadra de Ricardo. Sobrado, parecía un mero trámite, una pachanga con los amiguetes torpes del barrio. Lleva cinco y le discute a Messi (casi nada) ser el mejor jugador de lo que va de Liga. Por cierto, tiene 19 años. El cielo es el límite.
viernes, septiembre 28, 2007
engordando a los gordos
imaginate que a enero de 2007 tenías un salario real de 100. esperabas una inflación de 10%, te dieron 15% de aumento porque te reconocían un aumento de salario real -al cabo del año- de 5%. pero resulta que la inflación es de 20%, así que terminás el año con un salario real de 95. imaginate que esperás ahora para 2008 otra inflación de 20%. para terminar el 2008 con el 105 que te habían prometido para fines de 2007, tenés que pedir 10% (la recuperación real) + 20% (lo que te va a carcomer la inflación) = 30%. si además los salarios reales todavía están retrasados y el mercado da para otro 5%, 35%.Nota a pie: este sería el "modelo" con negociaciones salariales anuales; no es así para buena parte de la economía. Nuestro 20% de inflación tiene mucho que ver, justamente, con que los salarios crecen también a lo largo del año. No sé cuánto del argumento queda así invalidado.
jueves, septiembre 27, 2007
mentira, lo nuestro siempre fue una mentira
Cuadro clave del comunicado que el INDEC envió a las provincias para su aprobación (cliquear para agrandar). El informe completo, antes de ser manipulado, aquí (si te llega a pedir una clave, es lcm2006).
sólo faltan los tenistas
Ganarle a Inglaterra de local, a Suecia de local, a Rusia de local es posible. ¿Y la final? De los cuatro preclasificados en el otro cuadro (USA, España, Alemania y Francia) los dos mejores -España y USA- nos tocarían de local, los dos peores -Alemania y Francia- de visitantes. En ningún caso es, entonces, una final imposible. Mucho más accesible, en cualquier caso, que la de Moscú o la de Cincinatti.
¿Faltan los tenistas? No: confío en el enorme David Nalbandián, con el aporte del resto.
miércoles, septiembre 26, 2007
en el diario no hablaban de ti

Ha caído en su campo el Atlhetic, con hache. Y en el diario no hablaban de ti, Coco, porque no los ponés juntos (y junto a Carlitos).
honestidad brutal
economía y política: versiones de un conflicto
¿la venganza del estructuralismo?
If two or more instances of the phenomenon under investigation have only one circumstance in common, the circumstance in which alone all the instances agree, is the cause (or effect) of the given phenomenonDurante buena parte de la posguerra, "estructuralistas" y "monetaristas" discutieron las causas de la inflación. Unos decían que la causa era la inestabilidad inherente de los precios relativos: los sindicatos peronistas pedían un salario real demasiado alto, que implicaba un tipo de cambio muy bajo y por lo tanto una crisis externa por la reducción de las exportaciones y el aumento de las importaciones. La devaluación consecuente nos abarataba, pero el círculo no se cerraba, se hacía espiral con una nueva ronda de presión salarial. La política monetaria cumplía un rol pasivo: la cantidad de dinero aumentaba porque con los precios crecientes del dólar y de los salarios que ocurrían en cada fase, la demanda de dinero subía, y el BCRA simplemente abastecía esa demanda.
Para los monetaristas, en cambio, la causa era la monetización de un alto déficit fiscal.
Bueno: hoy tenemos el experimento a lo Mill, pueden argumentar los estructuralistas. Superávit fiscal, y de todos modos inflación. Pero es un estructuralismo distinto. En aquella época, era un conflicto entre el tipo de cambio real que surgía del mercado de trabajo (es decir, el salario real de "equilibrio interno") y el tipo de cambio real que necesitaba el agro para exportar. Era obrero contra estanciero, el trabajo contra la tierra. Hoy son los obreros contra -algunos de- sus jefes, el trabajo contra el capital: con el salario real subiendo hasta su equilibrio, el agro y nuestras "industrias naturales" pueden sobrevivir, pero algunos empresarios industriales -juguetes y textiles- no pueden competir. ¿De qué lado estarán quienes cantan "combatiendo al capital" o "ni esclavos ni dueños habrá"?
boring stuff
From: Figura yoruga de la época del maracanazo
To: La Ciencia Maldita
Estaba leyendo en la ciencia maldita tu post de inflación. Me surgieron algunas interrogantes y capaz te interese discutirlos (entiendo que tal vez no, discutir puede ser tan aburrido). En fin, me detengo aquí:
"Con el tiempo, sin embargo, es inevitable que todos los precios se ajusten. La transmisión es menos directa y lleva más tiempo"
Me llama la atención la poca teoría que hay sobre la transmisión hacia los bienes no transables. Busqué y no encontré nada. De una expansión monetaria que no se sigue de un aumento de la demanda de pesos en la misma cantidad, genera una depreciación cambiaria. Los primeros afectados son aquellos bienes transables. Sube el precio de estos. Respecto a la situación pre devaluación, solo puedo observar un conjunto de precios (transables) y una cantidad nominal de dinero mayor. Ahora ¿Qué es lo que lleva al aumento de los bienes no transables?
From: La Ciencia Maldita
To: Figura yoruga de la época del maracanazo
y, viste, el problema es que en la facu te ponen:
M = P. L
y te dicen si aumenta M aumenta P, pero nadie explica el mecanismo. En el inconsciente colectivo está la idea de "más dinero, más gasto", pero eso no es así en la medida en que la política monetaria no cambia la riqueza neta (incluso diría que deteriora la riqueza privada, por el efecto señoreaje). Si el Estado lo reparte gratis, ya no es una política monetaria sino una combinación de política fiscal y monetaria.
como vos decís, yo creo que todo pasa inicialmente por el dólar. El impacto en los no transables yo lo entiendo de la siguiente manera:
1) en condiciones aproximadas a la competencia, los precios no transables dependen sólo de sus costos: no hay beneficios extraordinarios de manera sostenida. por lo tanto, lo que hay que fijarse es qué pasa con los costos. (en mercados oligopólicos los costos también influyen, pero hay también factores de demanda; complica, pero no agrega, creo).
2) en los costos hay insumos y factores. los insumos que son transables obviamente siguen al dólar. los que no lo son, bueno, de nuevo estamos en que dependen de los costos. finalmente, entonces, los costos podrán descomponerse en una parte dolarizada, posiblemente pequeña en muchos casos, y el precio de los factores: remuneración al trabajo, al capital, al empresario, a la tierra.
3) la remuneracíón (nominal) al capital depende del precio de los bienes de capital, y de nuevo se aplicará la distinción entre transables y no. Tu peluquero te subirá un poco el precio si la tijera (un bien de capital) es transable. Para el capital no transable se aplica el razonamiento de los bienes no transables, entonces finalmente hay que mirar salarios, rentas de la tierra y "beneficios normales" (suponendo competencia perfecta). Para simplificar podemos suponer que estos beneficios normales son un porcentaje de los costos, así que finalmente sólo quedan salarios y rentas.
4) La depreciación aumenta el valor de la productividad del trabajo y el valor de la productividad de la tierra en los sectores transables. Insisto: no la productividad, pero sí el valor. Esto expande la curva de demanda de trabajo y de tierra, SI PONEMOS EL PRECIO NOMINAL en el eje vertical: a los mismos 500 mangos de la convertibilidad, muchas empresas querrán demandar más trabajadores porque los trabajadores ahora generan más pesos. Los salarios y los precios de la tierra deberían aumentar. (Hay otro efecto adicional sobre el empleo: en la medida en que inicialmente los bienes no transables se han abaratado, aumenta la demanda por ellos y se reduce la de bienes transables; lo primero incrementa la demanda de empleo, y lo segundo no la reduce porque el nivel de actividad en sectores transables no depende de la demanda interna, sino de las condiciones de oferta y los precios de los transables).
5) ¿Cuánto subirán los salarios? Imaginate que la situación original era de pleno empleo, es decir que el salario real estaba en su equilibrio. Bueno, en ese caso el nuevo equilibrio tendrá que ser con salarios aumentados en la proporción de la devaluación. ¿Por qué? Imaginate por un momento que es así, que los salarios suben como la devaluación. ¿Será el nuevo equilibrio? Si los salarios suben en proporción a la devaluación, todos los precios relativos de la economía son iguales que antes -todos suben en proporción a la devaluación- porque finalmente pudimos descomponer todos los precios como una combinación de tipo de cambio y salarios. En ese caso, todas las cantidades deberían ser las mismas que antes, porque nada ha cambiado. Entonces, el empleo es el mismo que antes. Y por lo tanto efectivamente esa suba de los salarios ES la que te lleva al nuevo equilibrio. (Si se incluye la tierra en el argumento, puede razonarse de manera análoga: si los salarios Y LAS RENTAS suben lo mismo que el dólar, entonces todos los precios relativos son los mismos)6) ¿Pero cómo puede ser que los salarios aumenten en proporción de la devaluación, si sólo aumentó el precio de los bienes transables, y sólo esos sectores deberían aumentar la demanda de trabajo? Sí, inicialmente sólo esos sectores. Pero a medida que los salarios suben, también los sectores no transables pueden "pagar más", por así decirlo. Insisto: el nuevo equilibrio es lo que es porque todos los precios relativos son los mismos que antes, y por lo tanto todos los sectores demandan la misma cantidad de empleo que antes.
7) Fijate que para que el nuevo equilibrio sea con precios aumentados en proporción a la deva, la situación original tenía que ser de pleno empleo. Si era de desempleo porque los salarios reales estaban "caros", entonces el pass-through va a ser menor. Los salarios sólo tendrán que subir en una proporción tal como para que el salario real sea el salario real de equilibrio: es decir, tendrán que subir menos que los precios. Y, como los precios son una combinación de los salarios y el tipo cambio, tienen que subir MENOS que la devaluación. En otras palabras: en pleno empleo hay transmisión total; partiendo del desempleo, en cambio, el traslado de la devaluación a salarios y precios no es completo.
8) Yendo más concretamente a tu pregunta, entonces, mi respuesta es que los precios de los factores "no transables" aumentan porque la cantidad que se demanda al precio viejo es mayor que antes, ya que ahora pueden producir más pesos. Todo eso presiona luego sobre los costos de los bienes no transables.
martes, septiembre 25, 2007
profesiones riesgosas
- Cazador de Cocodrilos.
- Soldado.
- Director provincial de estadísticas.
Estaría bueno preguntarle a Julio Cobos a qué índice le cree.
lunes, septiembre 24, 2007
me divierto, y me entristezco, 24 veces más

Bueno, seamos positivos: sigue subiendo pero se desacelera, capaz que converge a 60% ponele. Uy, uy, alimenté las expectativas inflacionarias! La inflación es mi culpa Alberto F.! Wow, soy re influyente.
cuando la inflación te da de comer
Si hay un país que conoce de cerca los males de la inflación es la Argentina. Dejando a un lado los picos temporarios recontra-hiper-inflacionarios de algunas naciones europeas en las dos posguerras, la Argentina fue el país que acumuló un mayor aumento de precios a lo largo del siglo XX, trofeo obtenido en 1990 luego de una de las pocas finales que le hemos podido ganar a Brasil (año pródigo aquel, en que también les ganamos al fútbol). Después vinieron unos quince años de estabilidad, interrumpidos temporariamente por el salto de precios de 2002. ¿Cómo es posible que un país que conoce como nadie lo peligroso del asunto se ubique otra vez en el top-10 mundial de inflación? (De hecho, si suponemos una inflación de 16% para este año, la Argentina se ubicaría en el séptimo puesto del planeta, superado sólo por tres miembros del Eje del Mal –Irak, Irán, Venezuela- y tres dictaduras cuyos ingresos per cápita están en los puestos 132, 133 y 140 del mundo; ver cuadro). ¿Será que hay alguna característica psicológica de los argentinos, o algo estructural en la economía de los argentinos, que los condena a vivir, de tanto en tanto, al agitado ritmo de la tasa de inflación?

La respuesta es más difícil que nunca. En otras épocas era sencillo construir una historia comprensible para explicar la inflación. Al menos desde la posguerra, el Estado argentino gastaba más de lo que recaudaba; la diferencia podía arrimarla en algún momento el superávit inicial de las cajas jubilatorias –cuando había muchos aportantes por cada jubilado-, el endeduamiento externo o los impuestos extraordinarios (desde retenciones hasta ahorros forzosos) pero esos ardides rara vez alcanzaban, y el déficit se pagaba imprimiendo dinero. ¿Por qué es que la impresión de dinero genera inflación? Alguna idea en el recuadro de la página X.
¿Más dinero = más inflación?
Que la emisión excesiva causa subas en los precios es una del puñado de ideas que los economistas creen con fe inquebrantable, aunque pocos se sienten a reflexionar sobre los motivos. No es que la emisión aumente el poder de compra, y por esa vía estimule la demanda y finalmente los precios. Después de todo, la metáfora apropiada para la política monetaria no es Papá Noel repartiendo a la marchanta los dineros de su bolsa, sino Cristóbal Colón cambiándole a unos desprevenidos espejitos de colores (los billetes de pesos) por otros valores menos sospechosos (bonos, dólares). En principio –esto es, antes de que cambien los precios- la riqueza de la gente no se altera por la emisión de dinero, sino que cambia su composición: más pesos, menos dólares y otros activos.
El problema empieza cuando la gente percibe que tiene más pesos que los que desea (sí, eso es posible: nadie tiene la riqueza con la que sueña, pero sí puede ser excesiva la proporción guardada en papelitos de colores). Si el gobierno ha emitido por encima de la cantidad de billetes que la gente desea guardar (en la jerga: demanda de dinero), el público correrá a deshacerse de los papeles sobrantes. No es que comprará bienes: nadie se ha vuelto más rico. En nuestro país el refugio natural es el dólar u otras divisas, en el colchón o en el extranjero. En la medida en que todos ofrecen pesos buscando dólares, el precio del peso disminuirá, esto es, subirá el dólar. Salvo, claro, que el Banco Central decida proveer esos dólares a un precio fijo, utilizando para ello sus reservas.
El principal canal por el que la emisión de dinero afecta a los precios es, entonces, el valor del dólar. Algunos productos (los que se exportan, los que se importan y los que compiten con productos importados) reaccionan inmediatamente ante cambios en el precio del dólar. La experiencia argentina de 2002 permite estimar ese efecto directo: el billete verde aumentó 2 pesos (de 1 a 3) y los precios aumentaron un 40%: algo así como 10% de inflación por cada 50% de aumento del dólar.
Con el tiempo, sin embargo, es inevitable que todos los precios se ajusten. La transmisión es menos directa y lleva más tiempo: los altos precios de los productos dolarizados estimulan la producción y el empleo en esos rubros (de allí la fabulosa expansión de nuestro campo y la veloz recuperación de nuestra industria tras la devaluación), a la vez que los ganadores de la depreciación (los empresarios de esos sectores, las personas con riqueza dolarizada, los turistas) saquean los shoppings sean o no las Navidades, construyen countries enteros y abarrotan los restoranes de todos los Palermos Bo-Bos. Ese atajo a la felicidad (dólar alto, demanda vibrante, más empleo) no es inflacionario mientras haya mucha tela para cortar: esto es, cuando inicialmente había desempleo y fábricas paradas. Pero si el dólar alto continúa una vez que la economía se ha acercado al pleno empleo, los precios de esos bienes domésticos, y particularmente el salario, van escalando a la búsqueda de ese dólar que ha saltado.
¿Hasta cuándo? En teoría, el equilibrio se alcanza cuando la economía llega a su “tipo de cambio real de equilibrio” – cuando los precios y salarios del país medidos en dólares son los que corresponden a su nivel de productividad. Mientras un trabajador en la Argentina sea capaz de producir el doble que uno en Rumania -como ocurre en realidad - y cueste lo mismo, o la mitad que en Hong Kong pero su salario sea la tercera parte, será negocio contratarlo. Si el desempleo es bajo, seguirá la presión salarial, que luego se transmitirá a los precios. Nadie sabe bien cuál es el nivel de precios en dólares “correcto” para el país: ciertamente más alto que en 2002 pero más bajo que en 2001. Hoy igoramos también, por obra del INDEC indecoroso, cuál es nuestro nivel de precios actual. Estamos recorriendo, pues, una distancia indefinida, entre dos puntos cuya ubicación desconocemos.
En estos últimos años, sin embargo, la inflación nació, creció y se reprodujo sin que hubiera desequilibrios fiscales, y con una emisión de dinero moderada, que simplemente acompañó las crecientes necesidades de liquidez de una economía en expansión. ¿Por qué, entonces, la inflación? ¿Costumbre nacional? ¿Condena argentina?
Nestornomics, 2003-2006
Néstor Kirchner llegó al poder con una economía muy especial. La explosión macroeconómica de 2001/2002 había levantado una nube de polvo que hacía difícil ver que la estructura económica Argentina era más moderna y más adecuada a la economía mundial que en cualquier momento del medio siglo anterior. La depreciación del peso despertó las energías de miles de empresas que, si habían sobrevivido a la apertura y el dólar barato, ahora podían ganar mucho dinero expandiéndose hacia al exterior u ocupando en el mercado interno la vacante que dejaban unas importaciones en retirada.
Pero el aumento de la rentabilidad privada no fue el único efecto colateral benéfico de la crisis. La combinación de default y devaluación resultó inmejorable para la caja: el componente dolarizado de los gastos se redujo, y el pesificado (esencialmente, salarios públicos) no creció mucho mientras los sueldos se mantuvieron retrasados. Del lado de los ingresos, en cambio, se aumentaba con las retenciones la proporción dolarizada y la recaudación de otros impuestos subía con el salto de precios del 2002. Todos los empleadores del país, públicos y privados, se beneficiaban con la nueva configuración de precios: facturaban mucho más –y por triplicado en la medida en que su recaudación estuviera dolarizada- mientras que su gasto salarial aumentaba despacio. El gobierno tenía en sus manos el instrumento para graduar las ganancias públicas y privadas: cuanto más alto el dólar, mayor su excedente y el de otros empleadores.
Paradójicamente, para que el círculo cerrara era necesario en la otra punta del ovillo un “ejército de reserva” de trabajadores desempleados. Allí otra buena mala noticia, por así decirlo, de la crisis. Perverso como era para muchos argentinos, el desempleo impedía que aquel dólar recontra-alto que beneficiaba a los empresarios y al Estado se viera licuado por ganancias en los salarios (el Recuadro de la página X explica la transmisión entre dólar, precios y salarios).
Claro: todo ovillo tiene su final. El dólar alto tensó la cuerda hasta el punto en que la buena mala noticia se convirtió en una mala buena noticia: el desempleo de un dígitio nos llevaría a la inflación de dos. Para cuando Lavagna pasó de la vereda de enfrente geográfica del Presidente a su vereda de enfrente política (fin de 2005) ya los salarios crecían al 20%, y evidentemente ponían presión sobre los precios; para cuando la Mujer de la Bolsa tuvo que dejar el ministerio, rotos los fórceps para controlar los precios y demasiado evidentes los lápices rojos para dibujarlos, en la cabeza de los argentinos la inflación tenía ya el número 15%.
Cristinomics (2007-...): ¿Illia, Menem o Perón?
Al menos en lo que a inflación respecta, Kirchner lega a su sucesora un regalito soñado por todo marido agobiado por su mujer. La inflación en el Interior del país, mejor medida que la del GBA, anda en 2007 por un valor equivalente al 16% anual. La recaudación del IVA crece a tasas del 40% al año; con el consumo real creciendo como máximo al 10%, quedan 30 puntos para explicar por una combinación de mejor recaudación e inflación. Conclusión: la inflación argentina ya está seguramente por arriba del 15. Para cuando el Primer Magistrado y la Primera Dama intercambien roles, nadie se sorprenderá si la inflación está corriendo al 20%.
¿Seguirá aumentando? ¿Qué debería hacer el (nuevo) gobierno para frenarla? ¿Debería ser atacada gradualmente o de un saque? Una generación y media de economistas argentinos dedicó buena parte de sus esfuerzos a responder esas preguntas, y de sus trabajos podemos aprender muchas lecciones. Por ejemplo: la idea de que la inflación es un monstruo que una vez azuzado es difícil de calmar. Más aún: una vez pasado cierto umbral, la inflación tiene una tendencia a perpetuarse o a acelerarse.
Un primer corolario de esa idea –más vale no despertar al monstruo- ya no es tan útil: la política cambiaria de Kirchner-Lavagna acabó por despertar a la inflación. La aceleración del gasto público que acompañó a su reaparición no ayudó, pero no fue el factor central: en la comparación internacional, la Argentina es anormal por su inflación y por su política cambiaria, no por su política fiscal.
Pero sí es útil un segundo corolario: cuanto antes se detenga la inflación, más fácil será frenarla. No está claro cuál es el umbral a partir del cual la inflación se acelera a sí misma, pero parecemos estar peligrosamente cerca. Ya todo el mundo negocia salarios pensando en la inflación que habrá; y para estimarla usa como aproximación la del pasado inmediato: en otras palabras, la inflación pasada genera expectativas de inflación, y las expectativas de inflación hacen que los precios (en particular, aquellos que se pactan por un período largo, como los salarios) se ajusten hacia arriba. Cuanto más alta la inflación, más rápido se ajustan los comportamientos para evitar pérdidas reales; pero cuanto más veloces esos ajustes, más alta la inflación.
La experiencia argentina sugiere que el umbral a partir del cual la inflación se alimenta a sí misma no está lejos de la inflación actual: un par de veces la Argentina redujo su inflación a partir de 10% o hasta 15% anual. Pero pasados los 20%, siempre se llegó a 50% o más. En otras palabras: es urgente una estabilización si no queremos volver a tasas de inflación realmente complicadas.
¿Optará Cristina Fernández de Kirchner por un “plan de estabilización” a la vieja usanza, que baje el índice antes de que sea demasiado tarde? Los escenarios posibles pueden resumirse en referencia a tres presidentes argentinos. Una posibilidad es tomar la Autopista Illia. Arturo Illia llegó al gobierno en octubre de 1963. Su presidencia es políticamente incomparable con la que surja de las próximas elecciones por la escasa legitimidad de origen (el voto en blanco ganó la elección) y por las amenazas inmediatas y recurrentes de un golpe militar, finalmente materializado en 1966. Pero la inflación inicial sí emparenta ambas experiencias. En el momento en que Illia se calzó la banda presidencial, los precios eran 20% superiores a los de doce meses atrás. Illia careció del poder o la decisión para combatir la inflación. Hubo algunos controles, ineficaces como acostumbran a ser, y el dólar fue ajustándose al ritmo de los precios, para evitar que los aumentos de salarios licuaran la rentabilidad. A los dos años de mandato, la inflación ya andaba por el 40%, un nivel que ayudó poco a impedir su remoción por las Fuerzas Armadas.
Es posible que a Fernández el camino de Illia le resulte tentador. Cuando el año que viene los sindicatos pidan –y acaso obtengan- 20% o más, aun el dólar de $3,20 será insuficiente para algunos empresarios, particularmente para aquellos más afectos al “modelo de dólar alto” y por eso mismo más kirchneristas. Otra vez, la ambición empresarial coincidirá con las necesidades de caja: más dolar, más recaudación. A la larga, sin embargo, la Autopista Illia pasa por la villa miseria de la inflación alta y creciente. Persistir en la política de dólar caro sencillamente porque funcionó para salir del desempleo es un error comparable a persistir con la convertibilidad cuando la tarea de la estabilización había sido cumplida. Aquel error condujo al desempleo; éste a la inflación.
Una segunda alternativa tiene algo de menemista. La convertibilidad de 1991 arrancó con un dólar comparativamente alto: hoy un precio de $4,50 por billete estadounidense* da lugar a la misma relación entre precios argentinos y norteamericanos que aquel 1 dólar = 1 peso en abril de 1991. Los precios siguieron subiendo durante el primer par de años de la convertibilidad, y a fines de 1993, por ejemplo, eran 44% más altos que al comenzar el emparde entre el dólar y el peso. En aquel momento, las voces que reclamaban por el atraso cambiario –el encarecimiento argentino medido en dólares- eran acalladas por la ley de hierro de la convertibilidad. Devaluar no era una opción. Efectivamente la inflación de 1991-1993 llevó a los precios argentinos a un nivel peligrosamente alto, que bastante tuvo que ver con los problemas posteriores.
¿Puede Fernández tomar el camino menemista? Tiene la ventaja, respecto al de Illia, que la inflación finlamente tiende a ceder - pero ese momento puede ser tarde, cuando los precios ya ha quedado encarecidos, o puede ser nunca. Aun en un país con bruscos vaivenes discursivos, parece difícil que una familia ahora tan identificada con el súperdólar, y tan enemistada con los 90s, pueda enarbolar en un par de años un discurso de dólar barato.
Queda, finalmente, el camino de Perón. Perón puso en práctica en 1952 el primer plan de estabilización digno de tal nombre en la historia argentina. La estabilización del primer peronismo tuvo componentes ortodoxos y otros que más tarde serían llamados heterodoxos. Sí, por un lado se redujo el gasto (un 23% en términos reales entre 1950 y 1953), aminoró la emisión, y se hizo de la austeridad una bandera e inclusive –literalmente- muchos afiches. Pero también se actuó sobre las expectativas de inflación. Aquí se prefiguraba lo que luego se desarrollaría teóricamente: si la inflación es explosiva porque alimenta sus propias expectativas, un programa de estabilización difícilmente sea exitoso si no logra transmitir la idea de que la inflación se reducirá rápidamente. Desde luego, es necesario actuar sobre las causas últimas de la inflación: la política monetaria –es decir, cambiaria- y, en menor medida, la fiscal. Pero ese plato debe servirse con el ingrediente de un consenso creíble de que ciertos precios (tarifas y salarios) no se moverán, o se moverán menos.
Perón organizó su estabilización alrededor de una Comisión Nacional de Precios y Salarios y estableció que las negociaciones salariales serían cada dos años. Los controles de precios y subsidios existieron en aquella época como existen en esta, pero no como un argumento solitario contra la inflación sino como parte de un programa completo de estabilización, que los volvía más creíbles. El éxito de la estabilización del primer peronismo fue impresionante: de una inflación de casi 60% en enero del 52 se llegó a una estabilidad completa, e incluso cierta deflación, en unos pocos meses.
La estabilización al estilo del primer peronismo resultará atractiva y útil para Fernández en la medida en que sea consciente del problema que enfrenta. Si se minimiza el riesgo inflacionario, es probable que el énfasis se coloque sólo en los aspectos amables, como un Acuerdo Social. Pero para transmitir convincentemente que la inflación se reducirá es necesario en primer lugar actuar sobre el fondo de la cuestión: cambiar la estrategia –y acaso los estrategas- del Banco Central, dando a entender que se manejará el dólar mirando a la inflación, como dice su Carta Orgánica, y no tanto a los bolsillos de los empresarios o del Estado. También habrá que ajustar en el minuto cero aquellos precios que están evidentemente retrasados, incluyendo los salarios (particularmente los públicos) y, sobre todo, ciertas tarifas, para que sea creíble que no aumentarán en el futuro.
Ahí sí un par de regalos, bien costosos pero bien buenos, que podría hacerle el presidente a su señora.
* Un lector se sorprendió de este número, y tenía razón. Cometí el clásico error de confundir el numerador y el denominador al calcular el tipo de cambio real, en realidad puse los precios norteamericanos en un lugar queno correspondía. El TCR de marzo 91 era cerca de 2, si la base es Ago-07=3,15. Lo cual muestra, de paso, que la inercia inflacionaria puede ocurrir aun con tipos de cambio no depreciados.
en que "la gente que no es del rugby" se pone a opinar
Como no entiendo mucho lo técnico del juego, sólo hablo de la estadística (Es decir, hago con el rugby lo que debería hacer Alejandro Fabbri con el fútbol, frente al que se encuentra en idéntica situación). Una cosa es obvia: es un deporte en el que se da casi siempre la lógica. Recopilé la sigueinte data. Dividí los equipos en Grupo 1 (Tri Nations más Francia e Inglaterra), Grupo 2 (los restantes de las 5 naciones: Gales, Irlanda y Escocia) y Grupo 3 (resto del mundo), y me fijé, con conteo tipo truco, sujeto a la misma posibilidad de error, los resultados entre ellos.
Los equipos del Grupo 1 jugaron, en la breve historia de los mundiales y sin incluir el actual, 79 partidos contra equipos de los Grupos 2 y 3. Ganaron 77. Las dos excepciones fueron sendos triunfos de Gales en el Mundial 87 frente a Inglaterra (cuartos) y a Australia (partido por el 3er puesto)*.
Los equipos del Grupo 2 jugaron 32 partidos contra selecciones del Grupo 3. Ganaron 29. Hubo dos triunfos de Samoa ante Gales (1991 y 1999) y la hazaña de los Pumas frente a Irlanda.
Argentina ya metió una nueva excepción contra Francia. A ver si metemos un par más y las semifinales son un Four Nations del hemisferio sur. Se agrandó Tigre. Digo Chacarita.
*Corrección: ganaron 76. Me olvidé de computar el único empate de la historia de los mundiales de rugby, Francia 20 v. Escocia 20, en el 87.
cuaterna de mi tridente
Con Coco tengo fe para que el primer mandamiento se cumpla siempre, y rece así: "Messi, Aguero y Tévez".
coronados de gloria vivamos
No vivo coronado de gloria y tampoco moriré con ella, pero si pudiera elegir me quedo con lo primero. Aunque Bloguín diga que la bandera que llevaron algunos de los 12.000 argentinos a Marsella* tiene un verso del himno, en la palabra "OH" sobra una hache. Mucho más humano.
* Si, estamos volviendo al 1 a 1. Me hace acordar al Mundial 98. Creo que éramos menos que 12.000 en ese mismo estadio, detrás del arco cuyo travesaño detuvo un fulminante derechazo del Bati.
you say potato, i say potatoe
Insisto, Don Roberto Lavagna: ¿Cuál es para Vd. la causa de la inflación? Porque la inflación de dos dígitos viene de su subperíodo, y las políticas mucho no cambiaron, salvo que creamos que un deterioro de, no sé, medio o un punto del producto en la balanza fiscal pueda ser tan inflacionario.
Nuestro fluctuante corazón va volviendo hacia la Coalición Cívica, aunque tienta el voto al Alberto para pelearle el tercer puesto a Don Roberto.
domingo, septiembre 23, 2007
entendiendo a rogelio
Hi Rollo!
What's up? We just bought a new wooden table that we're gonna varnish ourselves to make it resist the rain. The table and the varnish cost us 206.40 Pesos. Also, Felix found a foam matress that was slightly dirty on two ends where the packaging was open, so he got it for half of the actual sales price. The matress and some cleaning liquid cost us 271.25 Pesos. Plus the transportation for the table and the matress was 35 Pesos. Since we got very good deals and are gonna work on that stuff a little bit plus we're under the 600 Pesos total you suggested, would it be ok for you if we simply discount these 512.65 from the next rent? Or do you want to have a look at the matress first?
In any event, we will discount the 35 Pesos for the electrician, 213 Pesos for Liliana and 230 for Gastón (curtains) from the next rent, as agreed.
If you're ok with buying the matress, that will be a total of 990.65 Pesos, being 316.20 USD. Discounting that from the rent, I would transfer to you...
Nunca fui culturalista, pero con gente así ¿puede irle mal a un país?
jueves, septiembre 20, 2007
sobisch gobernador Kash?
Sres. Dirección Provincial de Estadística,
Les escribo desde el blog La Ciencia Maldita. Quería averiguar si tienen índices de precios para neuquén más recientes que mayo de 2007, que es el último dato que pude encontrar en su página web.
Muchas gracias,
Rollo Tomasi
------
Sr. Rollo Tomasi,
Por medio de la presente se comunica que la información disponible es la que figura en la Página Web. Asimismo, le advertimos que los datos solicitados a esta Direccción, podrá requerirlos en el Ministerio de Finanzas y Obras Públicas, La Rioja 229 - Neuquén.
Sector Responsable: Economía.
Centro de Servicios Estadísticos
DGEyC
Provincia del Neuquén





