jueves, noviembre 30, 2006
aliados de las pampas en la torre de marfil
martes, noviembre 28, 2006
corderos con piel de lobo: la new latin left
Ya es algo así como el clásico de la década en América Latina: se disputan elecciones presidenciales entre un candidato amigable al mercado y otro que los comunicadores del continente describen como “de izquierda”, o “populista” o –peor que todo eso– “amigo de Chávez”. Por lo general, el candidato que es menos market-friendly gana esas elecciones. Habitualmente, anuncia que las viejas ideas han sido abandonadas y asegura un trato amable a los inversores y empresas. Ocurrió hace poco en Nicaragua, con el triunfo electoral de los sandinistas; mientras escribo estas líneas parece estar sucediendo de nuevo, en Ecuador, con la victoria en las urnas de Rafael Correa, en cuyo currículum resumido se lee: “economista de izquierda, amigo de Chávez”.
Latinoamérica, particularmente al sur del istmo de Panamá, se ha pintado de un cierto rojo: en casi todos los países gobierna alguien que está a la izquierda del centro político nacional. Los vaivenes que ha tenido el péndulo ideológico en el mundo, y mucho más en nuestro continente, hacen difícil definir con precisión qué quiere decir izquierda, o populismo. Con su habitual tosquedad, los economistas tienen su propia versión: definen al populismo económico como la política de pan para hoy (endeudarse, liquidar las reservas de divisas, dilapidar los beneficios de altos precios de exportación), hambre para mañana: desequilibrios fiscales, crisis de balanza de pagos, devaluación, inflación. Lo hemos visto muchas veces, y los argentinos tantas como pocos.
Por eso no deja de resultar sorpresivo que este continente –el de los fanfarrones con el FMI, el de líderes sindicales otrora denunciadores del ajuste, el de presidentes que retornan luego de haber llevado a su país a la hiperinflación– muestre los mejores indicadores fiscales del mundo. Cuando se toma el resultado primario, por ejemplo, de 58 países de un tamaño igual o mayor al de Bolivia y para los cuales tenemos datos fiables, observamos con sorpresa que las 11 naciones latinoamericanas de esa muestra (que incluye a los niños malos de Venezuela y Bolivia) figuran arriba de la mitad de la tabla. América Latina tomada en su conjunto tiene, por lejos, el mejor promedio de superávit primario si se la compara con otras cinco regiones (ver gráfico).

NOTA: se trata de la mediana de cada conjunto de países, es decir, el nivel de superávit del país que tiene igual cantidad de naciones con más superávit que con menos superávit dentro de esa región.
¿Por qué tiene tan buenos indicadores fiscales América Latina? En primer lugar, hay una pequeña trampa del autor. El superávit primario de los países latinoamericanos se dedica a pagar intereses de la deuda en una proporción mayor que en otras latitudes, de manera que cuando el ránking es con el superávit financiero (es decir, una vez contados esos pagos) la diferencia entre América Latina y las otras regiones no es tan abultada. Pero los latinoamericanos siguen ocupando el primer lugar: +0,4% del PBI, contra -0,1% de Europa Occidental.
La pregunta, pues, subsiste. Una posible respuesta está dada por los factores externos: con precios redituables para las materias primas de nuestro continente, y con mercados financieros favorables, la situación económica en general, y en particular la de los sectores públicos latinoamericanos –muchos de los cuales tienen una parte de sus ingresos atada a los commodities de marras– es mejor que en otros lados y más sólida que en otras épocas. Es posible que allí esté parte de la razón. Sin embargo, también en otros continentes sopla el buen viento originado en Oriente. Además, América Latina conoció una vez un mundo de comercio y finanzas excepcionalmente favorables (los 1970s) y sin embargo la norma de entonces fue el déficit y el endeudamiento.
¿Y si se trata, paradójicamente, de una cuestión de convicciones? Nuestros populistas serán populistas, pero son latinoamericanos. Ellos y los compatriotas que los aconsejan o los critican conocen en carne propia las peores consecuencias de los desequilibrios fiscales. Quizás una parte de este nuevo fundamentalismo fiscal de nuestros presuntos populistas esté en el recuerdo ingrato, que todos guardamos, de épocas mucho menos plácidas.
bien, néstor
lunes, noviembre 27, 2006
cuando LCM se vuelve repetitiva
A la corta porque es un aumento de la demanda por bienes, que encarecerá los bienes no-transables. A la larga, porque una economía con mayor stock de capital es más rica y, por lo tanto, más cara. Los mayores ingresos asociados a la construcción de la cancha de paddle aumentan "un poquitititititittitititito" la demanda general; pero si se construyen canchas de paddle, de tenis, siderúrgicas, papeleras, Mc Donalds y así hasta el infinito, los precios de los bienes no transables normalmente aumentarán por toda esa demanda. Por ese camino los países se hacen más caros a medida que se enriquecen. Salvo que quieras apreciar el peso, eso quiere decir inflación.
Milton rules
El error: sea verdad o sea mentira, decir que "la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario" no implica sostener que la oferta monetaria sea el único factor en juego. También la demanda de dinero tiene algún rol. Un hombre que se apasionó por la hiperinflación alemana, caracterizada como toda híper por la fuga del dinero, debería saberlo.
El acierto: si los precios de los bienes y servicios están estables pero los precios de los activos se disparan, el dinero está perdiendo valor. (Es un argumento conocido, que el Economist ha repetido hasta el hartazgo). Llamar a eso inflación o no llamarlo es una decisión terminológica y por lo tanto conceptualmente irrelevante; pero el fenómeno es perfectamente comparable a cualquier otro cambio de precios relativos que se da por la suba del precio que sube, sin que baje el que baja. En un mundo de precios perfectamente estables, ese cambio de precios relativos debería obtenerse con deflación en los bienes y una inflación (pero menor a la que hemos visto estos años) en los activos. Con todo, me parece sensato que la política monetaria se fije como objetivo el precio de los bienes. Me cuesta imaginar una deflación de bienes que no sea recesiva.
Mi Hectárea
una de cal
domingo, noviembre 26, 2006
el curioso populismo latinoamericano

(Resultado fiscal es el valor mediano de los resultados fiscales; la muestra incluye a Bolivia y a las 57 economías mayores que ese país para las cuales el Economist Intelligence Unit tiene datos).
estudió
Claro que seguramente la supere, también, el Boca de Lavolpe (44 puntos, con dos fechas por delante) .
jueves, noviembre 23, 2006
para evidencia sólo hace falta un botón

Y después (ya septiembre del 99) que la decisión de clavarlo en 227 -más depreciado que el 210 que regía después de un año de apreciación, y desde luego mucho más débil que la paridad de 100, a la que muchos decían que había que retornar- es vista como la obra de unas manos misteriosas en cuyos gemelos se llega a ver (con lupa, quizás no en esta pobre imagen) el rostro inconfundible de Don Ernesto:

miércoles, noviembre 22, 2006
a cavallo regalado
put differently
El gráfico que sigue no favorece mi posición ni la de otros. Pero voy a mantener un diálogo imaginario con esos otros, con ese Resto del Mundo que conspira contra mí y mi locura. Miren:

Si no hubiera habido colocaciones de Lebacs desde principio de 2003, la base monetaria hoy no sería de 72 mil sino de 107 mil: casi un 50% más.
CREYENTE EN LA EFICACIA DE LA INTERVENCIÓN ESTERILIZADA: Pero claro, Rollo, ese es todo el objetivo de la esterilización. Evitar que aumente mucho la oferta de dinero a pesar de las compras de dólares que se hacen para detener la presión bajista del verde, porque si hubieran dejado que la base aumente tanto, la inflación habría sido mayor.
ROLLO: Entiendo, pero una pregunta: ¿Cuánto valdría hoy el dólar si la base monetaria fuera un 50% mayor que lo que es?
C.E.L.E.D.L.I.E.: No lo sé.
ROLLO: A ver: ¿Estarías de acuerdo en que si hoy se aumentara por cualquier medio la base monetaria en un 50% habría una enorme e inmediata depreciación del peso, o suba del dólar, como quieras llamarla?
C.E.L.E.D.L.I.E.: Obvio! El dólar se iría por las nubes! Como mínimo un 30%, 50% o posiblemente más, por el "overshooting". ¿Quién en la Argentina puede dudar eso?
ROLLO: Ahora bien, entonces estarás de acuerdo en que el hecho de haber chupado todos esos pesos hizo que el dólar esté, no sé, un 30% más abajo que si no se hubieran esterilizado, ¿no? Quiero decir, sin esterilización el dólar estaría a 4 o 5 pesos, OK?
C.E.L.E.D.L.I.E.: Puesto así, puede ser. Sin la esterilización, el dólar estaría a 4 y medio, digamos, es decir que la esterilización "lo hizo bajar" 1 peso y medio.
ROLLO: OK. Ahora va esta pregunta: ¿no es correcto entonces decir que desde el punto de vista del objetivo de mantener el tipo de cambio de circa-3, la esterilización es una política completamente opuesta a las intervenciones en el mercado cambiario, porque mientras que con una política -comprar dólares en el mercado cambiario- se frena la caída el dólar, con la otra -esterilizar- se consigue exactamente lo opuesto, es decir, hacerlo bajar?
C.E.L.E.D.L.I.E.: Entiendo tu punto. Pero ¿qué proponés? Al Banco Central todos los días le pide pesos el mercado cambiario para que no baje el dólar.
ROLLO: Le pide tanto porque el BCRA hace el toma y daca. Si hiciera sólo el toma -es decir, si no esterilizara- le pediría mucho menos. El mercado pide -demanda- los pesos que se requieren para las transacciones económicas. Y, por supuesto, esa cantidad de pesos aumenta con el crecimiento, la inflación y la mayor estabilidad percibida en su valor. Por ejemplo, ahora la base monetaria es 70mM, y a mediados del 2003 era 40mM. Es lógico: los precios entre entonces y ahora deben haber aumentado como un 30%, y el producto otro tanto. 1,3 x 1,3 = 1,7. Agregale un pequeño extra porque somos una economía percibida como más estable que en 2003, y tenés el 75% de aumento de la demanda de dinero.
C.E.L.E.D.L.I.E.: Todo muy lindo, Rollo. Pero acá hay un vagón de dólares que entran al mercado, y si no hacés nada el dólar se va a 2 pesos.
ROLLO: Dejame decirte dos cosas. En primer lugar, guarda con lo del vagón de dólares. Técnicamente te diría: guarda con pensar en el mercado cambiario (cuyo precio es el de un stock: el precio del dólar o, más correctamente, el de pesos) como resultado de unos flujos de dólares que entran y salen. De esos dólares que vos decís que "entran", hay que distinguir qué es realmente lo que presiona en el mercado cambiario. El exportador que liquida para pagar los jornales, la 4x4, el silo en bolsa, le va a pagar con esos pesos al peón, la concesionaria, el bolsero. Ahora bien: ¿el que recibe esos pesos, se quiere quedar en pesos? Me dirás: una parte lo gasta, y entonces hay que pasar a la instancia siguiente, etc. Pero la pregunta relevante sigue siendo: ¿por esa exportación, aumentó la demanda de dinero de alguien en la economía? Porque si no aumentó, esos pesos se van a convertir otra vez en dólares. Y en principio te diría que no, que la demanda de dinero sube con las transacciones, o con la riqueza. En ambos casos habría una levísima relación con el superávit comercial o de cuenta corriente, pero aunque fuera así, sigue siendo cierto que la clave es si aumenta o no la demanda de dinero. Y lo mismo que te digo del exportador ocurre con las "entradas de capitales". Los gringos que quieren comprar una acción argentina posiblemente necesitan pesos para hacerlo, pero el vendedor de las acciones no se va a quedar en pesos, salvo que justo -por otro motivo- haya aumentado su demanda de dinero. Se ve más claro en el mercado inmobiliario, en el que la transacción es muchas veces en dólar billete. Si vendo mi bulo de Tribeco a un Beat Generation retirado en estas tierras, quedate tranquilo que esos dólares que yo reciba no van a "presionar en el mercado cambiario". Seguiré teniendo en mi caja de ahorro + mi billetera los dos mil mangos para gastos corrientes.
[Rollo se toma un respiro y sigue:] Hasta ahí la primera cosa: sólo importa el aumento en la demanda de dinero, y eso no necesariamente tiene que ver con el supuesto vagón de dólares que entra. La segunda cosa es: sí, si está aumentando la demanda de dinero, es decir, si en el neto hay dólares que quieren cambiarse por pesos, entonces sí tenés que intervenir para que no se caiga. Pero es una pena que después de intervenir entres en costosas operaciones de esterilización, para que al día siguiente vengan otra vez a pedirte los pesos que chupaste.
C.E.L.E.D.L.I.E.: Me dormiste Rollo. No llegó nadie hasta acá. En todo caso te pregunto: ¿vos me estás diciendo que el sector externo no influye en el tipo de cambio? Sería tan revolucionario que me animaría a calificarlo como una estupidez.
ROLLO: No, no voy tan lejos. El "sector externo" sí que influye sobre el tipo de cambio, pero sobre el tipo de cambio REAL. Tenés que tener un tipo de cambio suficientemente depreciado como para que no sea obvio que tu gasto externo es excesivo e impagable. El mercado te "obliga" por así decirlo, a ser tan solvente como cree que tenés autorizado ser. Si sos un país muy endeudado, te obligará a un tipo de cambio real tal que genere superávit comercial. Todo evento que afecte la percepción sobre tu capacidad de generar excedentes externos cambiará tu tipo de cambio real de equilibrio. Si de repente hay una revolución bolchevique, nadie te va a prestar, tendrás que repagar lo anterior, etc. Si elegís un presidente Wall-Street-friendly, al contrario, entrarán los capitales y te "dejarán", por así decirlo, tener déficit externo. Pero sigue siendo errado pensar esto en términos de oferta y demanda de dólares. El mecanismo puede entenderse por los movimientos precautorios de la demanda de dinero: un aumento del tipo de cambio real podrá darse con deflación o con devaluación, según sea la política monetaria. Como nadie esperará de los bolcheviques una deflación, apenas plantada la bandera Roja en Plaza de Mayo habrá una huida del dinero (lo habrá también por un motivo fiscal, pero este es otro asunto). Y al revés con la apreciación, aunque no es tan obvio. El gobierno Wall-Street-friendly podrá querer que la apreciación real se dé por la valorización nominal de la moneda -y eso se reflejará instantáneamente en el tipo de cambio de hoy- o podrá querer que la apreciación real ocurra por la suba de precios internos (a lo Néstor) en cuyo caso no variará anticipadamete la demanda de dinero ni el tipo de cambio.
C.E.L.E.D.L.I.E.: zzzzzzzzzzzzzzzz.
chávez lo hizo
la tercera moneda de Don Adolfo +
el sueño comunitario-indigenista de Galeano, mapuches & friends +
las últimas imágenes del naufragio argentino en los Clubes de Trueque +
la transformación socialista del hombre en una rara criatura que no persigue su propio interés =
Hugo:
humoristas son los de ahora
martes, noviembre 21, 2006
humoristas eran los de antes

Comparen esto con los Niks y compañía. Es 1899. Se sabía que Pellegrini quería estabilizar el oro a una paridad más depreciada que la de mercado. Pellegrini andaba por Europa buscando guita para un fondo de conversión. No lo consiguió, pero no importa. Cuando el Gringo volvió de las Europas, Roca lo dejó a cargo del Ejecutivo porque se iba a Brasil a juntarse con Campos Salles (el encuentro Roca-Pellegrini fue un banquete en Montevideo, uno llegando al país y otro saliendo). Así que Pellegrini pisa Buenos Aires como el jefe del gobierno. No sé si se lee el diálogo entre el mayordomo y el Señor Oro:
- Dígame, ¿ha regresado de Europa el Dr. Pellegrini?
- Sí, señor, puede usted subir
En efecto, Pellegrini llegó a principios de agosto del 99 y en una semana el oro pasó de 215 a 230. (La convertibilidad se votaría en septiembre a 227).
La Ciencia Maldita, fundamentalista de las retenciones
La Nación salva del HIV a 6 millones, sobre todo africanos
Para La Platea de Doctrina, "De esos nuevos casos, el 2,8 por ciento vive en el Africa subsahariana". Para el Informe de la ONU, "There were 4.3 million new infections in 2006, with 2.8 million (65%) of these occurring in sub-Saharan Africa".
Los periodistas y los números! Dios, las mentiras que nos hemos comido en los ciento cincuenta años de diarios impresos sin acceso a Internet.
las maneras de jorge so-bitch
En 1995 se volvió a presentar un proyecto en pos de una reforma constitucional [provincial] más amplia que no prosperó, debido a la oposición vigente en ese momento que —si bien accedió a las bancas gracias al sistema D'Hont que promovimos— se unió integrando a todas las minorías y la bloqueó. Continúa la viveza criolla, en este caso representada principalmente por la Alianza UCR-Frepaso, el PJ, el ARI y Recrear (estas últimas son escisiones de la UCR).
Así que a los motivos tácticos que ayer explicábamos para que la interna de la Unión Democrática sea simultánea con la elección general hay que agregarle estos otros motivos: los morales.
lunes, noviembre 20, 2006
1 + 1 < 2
Creo que con la oposición dividida se le restan más votos al kirchnerismo que si va junta. Entiendo que está el riesgo de que se aplique la cláusula de Diferencia Del Diez, pero creo que si con la oposición dividida el kirchnerismo saca entre 40 y 45 -escenario en el cual se aplica la cláusula del 10%- con un one on one Pingüin@ v. Lavagna el Kirchner de marras pasa el 45 y a otra cosa mariposa. (Todas estas especulaciones sólo tienen sentido con una elección del kirchnerismo bastante peor que lo que hoy imaginamos, pero si no especulamos nos aburrimos).