domingo, mayo 27, 2007

¿es la adultez o la pax kirchnerista?

Mi bloggers' block ya me impide escribir posts enteros. Sólo se me ocurren microposts -- átomos de posts, esbozos del esqueleto de la estructura de una idea. Bits. Quizás no soy yo, sos vos, economía kirchnerista. Si toda la discusión es si vamos a crecer al 8% o al 6%, y si la inflación va a ser 10% o 12%, qué sé yo, está bien que los economistas rápidamente huyamos como ratas a guaridas como las que tienen nuestros colegas del primer mundo, a la sombra de lo público y apartados de las luces que iluminaron a la profesión durante nuestra Guerra de los Treinta Años, 1973-2003; o quizás entre los dos Rodrigos, Celestino y Rato, más o menos. Pequeñas oficinas en una universidad, burós públicos grisáceos con nombres de tres o cuatro palabras en mayúsculas, o sillones más o menos mullidos en oficinas más o menos grandes y con más o menos luz natural según la habilidad para hacer creer que ciertos consejos en última instancia financieros tienen algo de precisión, cuando en verdad sabemos que no la tienen. (Aunque todavía tendremos uno o dos economistas de candidatos presidenciales, pienso; then again, ambos serán duramente derrotados).

Navego mentalmente por la semana anterior, mientras borroneo un artículo titulado algo así como "Acumulando para la corona, Redrado está en calzoncillos". El lector antiguo de este sitio imaginará el tema: la esterilización no sirve para nada, es una ilusión óptica, y no es necesaria para mantener el dólar "cuasifijo entre 3 pesos y el número pi". Condensado a su sencillez, el argumento es que las emisiones tienen un efecto idéntico sobre el tipo de cambio y los precios sea que ocurran por el mercado de bonos o por el cambiario: meter pesos por un lado y sacarlos por el otro -la intervención esterilizada- tiene un resultado idéntico a colocar por cualquiera de esas vías el monto neto de esas emisiones y desemisiones.

En la cobertura de hoy de La Platea de Doctrina, una "alta fuente" del BCRA poco menos que confiesa la naturaleza insegura y timorata de su política, y de algún modo denuncia la confusión reinante respecto a un tema tan elemental como el funcionamiento del mercado de dinero en una economía abierta: "Hay varias teorías en este tema. Algunos consideran que no hay que comprar ni un solo dólar en el mercado cambiario. Los otros dicen que no hay que esterilizar nada, ya que todos los dólares que se compran son demanda de dinero. Sin embargo, nosotros optamos por algo intermedio". No es que todo lo que compran sea demanda de dinero de esas mismas personas que venden, no. Pero si una vez que esos exportadores hacen circular esos pesos -pagándole al peón, al transportista, a la concesionaria por la cuota de las 4x4- nadie se la quiere quedar, esos pesos volverán, pidiendo dólares, al mercado cambiario. Si no hay esterilización, al día siguiente el BCRA tendrá que comprar menos dólares para fijar el precio de nuestra moneda. Pruébenlo un mes, Martín, van a ver qué bien funciona. Y me dan 1% del ahorro de intereses, ¿sí? (Fantaseo, hago la cuenta, y estimo mi caché a mano alzada: si tenemos contra LEBACs el 40% de las reservas -16 millardos de dólares- y el diferencial de tasas entre reservas y LEBACs es 4%, esterilizar la esterilización nos ahorraría 640 millones de dólares al año, unos 53 millones por mes: me tocaría algo de medio palo verde cada día 29, un ñoqui de luxe).

Mientras tanto, la apreciación real hace de las suyas. Es una pena que no sepamos cuánto es. El hilo se corta por lo más delgado, pero ¿dónde queda lo más delgado? Manejar el INDEC fue un fracaso como política a favor del tipo de cambio real "alto y estable", salvo que uno haga la cuenta con los números de precios de ese instituto. Si uno mira los salarios, el problema es más claro. La tasa de aumento de los salarios en el año hasta marzo fue 18,8%, ie., la pauta kirchnerista para el año anterior, y mayor al crecimiento entre los marzos de 2006 y 2007 (16,9%). ¿Cómo reacciona el gobierno? ¿No protestan los industriales? Esas reuniones sí que deben ser en oficinas grisáceas, y a duras penas llegan a esas noticias chiquitas del costadito de los diarios, mucho más inaccesibles todavía en la era de lectura web. Yo las encuentro solamente cuando almuerzo afuera y pido el viejo diario de papel (lo cual es cada vez menos frecuente culpa, a la sazón, de la propia apreciación. Si la etiqueta al almuerzo es dejar propina del 10%, ya hay pocos lugares donde se gaste menos de 20 mangos). La otra vez me automandé un sms recordándome esta noticia: "Freno a suéteres:
El anuncio se conoció tras una reunión de la ministra Felisa Miceli con los integrantes de la Cámara de Sweaters y de la Fundación Protejer. Según se detalló, en el primer trimestre las importaciones subieron 94%. Además, 'el precio medio de los productos chinos mostró una tendencia acentuadamente decreciente, aumentando gradualmente su participación'.
¡Lo que es hacer política anti-inflacionaria sin pensar en el equilibrio general! Quieren que ahorremos gas, pero el gobierno nos hace más caros los sweaters. Es joda. Lo digo a las 5am, cuando la sensación térmica bajó de los cero grados. Mis pies se ríen del calentamiento global y hablan del enfriamiento local.

Es imposible pensar en los suéteres o, como dice Botana, en los "pullovercitos", y no acordarse al mismo tiempo del Doctor De la Rúa y de la entrevista de Fontevecchia. [Ante todo: salud, Fontevecchia. Quizás a su empresa le ocurre como a las telefónicas, a quienes un desarrollo teconológico (el celular) les salvó un problema de corto plazo (las tarifas). A Vd., quizás, la lectura web le hace menos ridícula la aventura de tener un plantel periodístico entero para un diario que se publica sólo un día por semana]. Leer a De la Rúa es entrar inmediatamente en el terreno de los contrafactuales: ¿Y si no renunciaba y devaluaba? O, antes: ¿y si Cavallo devaluaba? O, quizás: ¿y si Cavallo desdoblaba el mercado cambiario, con un tipo de cambio comercial de 2 -con retenciones para defender a los bancos- y uno financiero sin devaluar? Casi siempre el laberinto contrafactual acaba en el mismo lugar: crisis financiera y cacerolismo ingobernable. Yo mismo llegué a participar, como observador risueño, de una reunión de la asamblea del botánico donde la discusión empezaba por los primeros principios. ¿Debía tener la Argentina una forma de gobierno representativa, republicana y federal, como decía el artículo 1? Las tres horas de discusión se empantanaron en el primer punto: "representativa". La asamblea votó para reemplazarlo por un sistema no representativo, llamado "gobierno directo de las asambleas".

Qué bien que estamos hoy.

En fin, me quedaron como catorce bullets de la semana pasada, que irán llegando: la apuesta por Roger en Rolanga, el cometa que destruyó a nuestra especie en las Américas hace tan poquito tiempo, el debate que para nosotros ganó Filmus (y no lo digo porque a mi parte conservadora le cayó bien verlo salir de esa buena película que es "La vida de los otros", barrial, tranquilo y con su señora, el sábado anterior a las elecciones). La noticia de la semana sigue siendo, en todo caso, la vuelta de Hernanii. Imagino que las observaciones sobre Argentina tipo Ortega o Unamuno o Grombowicz no serían mejores -las que leí, no lo eran- que las de Hernanii sobre USA. No cumplimos en mandarle con su madre todos los libros que le debemos; no cumplimos en llamarlo, porque la trasnoche ya me encuentra dormido; pero lo leemos como siempre y lo extrañamos como nunca.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Wolfowitz: Blames Media for Resignation, a K no le pasará lo mismo?

raft dijo...

Ya me jugué unos morlacos a Roger, paga 3 en Ladbrokes.

Anónimo dijo...

Las apuestas sobre Roger, me recuerda el problema de J.Bernoulli sobre el juego de pelota, desarrollado (el problema no el juego) en el apendice al "Ars conjectandi" -"Lettre a un ami sur les parties du jue de paume" - quizás SL pueda traducirlo.

Julián dijo...

todo tiene que ver con todo, el tipo de cambio, el sweater, la prensa amordazada, el indek, todas cosas que quieren inventar una realidad que sólo existe en la cabeza de K, en ese sentido no es tan diferente a de la rúa...

la diferencia de fondo la explica homoeconomicus en su columna corleonista...

El Frepasista dijo...

Me engancho con la parte del post sobre los contrafactuales en la caída de De la Rúa.

Mi impresión es que cualquier cosa que hubiera intentado De la Rúa, Cavallo, Lopez Murphy, Graciela Fernandez Meijide, Maradona o el Papa, hubiera fracasado en el 2001.

Y la razón principal es que la sociedad argentina, o al menos la clase media urbana que maneja el estado de la opinión pública, había optado por el suicidio.

Creo que la renuncia de Chacho Alvarez, el lider espiritual de esa clase media urbana, fue todo un símbolo de la necesidad que había en ese momento de autoflagelarse.

Anónimo dijo...

Gombrowitz Rollo, Gombrowitz...

cansarnoso dijo...

Apostar fichas al
Soviet del Botánico??

Y el acorazado Potemkin desembarcando en Nordelta!!!

Con tal sentido de realismo mágico no hay duda alguna: somos sudacas

Anónimo dijo...

Gombrowicz, anónimo y rollo, Gombrowicz...