domingo, junio 10, 2007

sunday bloody sunday

El domingo empezó mal: niebla en Ezeiza así que aterrizaje en Rosario, tres horas de espera, bondi a Buenos Aires. Pero siguió peor, mucho peor. Llegar acá a las 7am y sentir la responsabilidad de tener que quedarme despierto, poniéndome al día con los diarios mientras esperaba para ver qué pasaba en París. Y qué esfuerzo insoportable tener que decirlo de nuevo: felicitaciones, Rafa.

Perdimos otra vez. Como hincha de Central uno ya está acostumbrado a tanta frustración deportiva. La alegría no es sólo brasilera: también riverplatense, boquense, santa... Verdaderas alegrías, de las grandes, qué sé yo, la Conmebol 95 por cómo fue, pero era la Conmebol. Y después hay que remontarse al penal atajado a Donadoni. 1990. Un triunfo de Roger habría sido algo -- claro, es tenis, pero igual, estábamos muy jugados. Por suerte no llegamos a comprar esa bandera suiza que pensábamos colgar en el balcón. En fin.

Roger no jugó muy bien. Creo que Frana tenía razón con lo del slice como defensa a la bola alta al revés. Pero no sé si era el corazón del asunto. El problema es que Roger no pudo, o acaso del todo no quiso, aplicar el Sistema de Hamburgo. En verdad debería llamarse el Sistema Mariano: el que inventó -sin una cantidad relevante de sustancias prohibidas- Marianito Puerta en el mejor set de la historia del tenis argentino, y el mejor partido de Grand Slam de un tenista argentino después de Vilas. Consiste en lo siguiente: ganarle a Nadal cagándolo a palos. No importa el número de unforced errors. También lo aplicó el único jugador de este Roland Garros, fuera de Federer, que estuvo un break arriba de Nadal: nuestro Juan Martín del Potro, que sacó 5-3, 30-0. Por un momento parecía que Roger se acomodaba en el Sistema Mariano, allá en ese sexto game del primer set, cuando estuvimos cerca de quebrar. Pero después supongo que el número de errores minó la confianza, y fuimos arrastrados a ese jueguito de bolas altas al revés.

Poco que decir. Estamos a muerte con vos, Roger. Seguiremos intentándolo, que de eso también se trata ser el más grande.

6 comentarios:

c. dijo...

si a eso le sumás que tu equipo de los sábados perdió 5-1 porque jugamos con 9, ¿vas a pensarlo dos veces la próxima vez que decidas irte a cuba, querido amigo filofidelista?

Ignacio dijo...

García Marquez decía que el amor tiene los mismos sintomas del cólera, seguramente la cagadera. Esa misma que le agarró a Roger (sí, ya sé, cuesta creerlo) en los momento importantes del partido para desperdiciar tantos break points.

Anónimo dijo...

Despues de una noche de juerga miré parte del partido...primero roger en el fondo..luego saque y volea...y el rafa siempre atras cagandolo a palos..listo no hay mas que hablar.
Marcelo

Anónimo dijo...

En segunda ganará Macri?

drokba dijo...

A ver, Rosario Central de Catalunya le gano a los muertos de Banfield 5 a 0 la final del V Torneo de Penyas en Europa, asi que no es cierto que Central no da alegrias
(www.centralcatalunya.com)

Nacho dijo...

No estoy del todo de acuerdo... o sea, por un lado es cierto que si te limitás a pasarle la bola a su lado de la cancha, te rompe el culo, hablando mal y pronto. Pero cagarlo a palos... hmmm...sabe defender y tiene resto físico Rafa también, eh. Y esto es polvo de ladrillo, tiene cómo llegar, una y otra vez, a un lado y a otro. Para mí la estrategia es sí la de Hamburgo, pero por otra cosa: por acortar los puntos (o sea, en parte sí, tirar el palo), pero yendo a la red. Ahí le cortás el ritmo. Pero no con palo y palo. Incomodando, con slice, con approachs para ir a apretarlo arriba después... no es fácil pero es la mejor estrategia que un gran voleador como Federer puede usar en polvo contra Rafa, aunque ir a la red en polvo no esté dentro de lo tácticamente canónico.