martes, agosto 21, 2007

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¿Soy o no soy el único que está bastante lejos de entender todo esto que pasa? O, como mínimo: entiendo una parte, y no sé cuántas partes me estoy perdiendo. Estoy como ese matrimonio de ancianos tratando de hacer funcionar el hidromasaje. Sí, algunas cosas entendemos: hubo una burbuja -una situación explosiva en la que la gente compra porque el mercado sube y el mercado sube porque la gente compra- en el mercado inmobiliario norteamericano; y esa burbuja ya dejó de inflarse; y las pompas de jabón rara vez se desinflan de a poco. Pero hay muchas footnotes, muchas variables que se relacionan y que sospechamos que nos estamos perdiendo.

Una cosa es clara: los ciclos de las expectativas pueden ser un origen de los ciclos económicos, mucho más cuando las esperanzas se vuelven exhuberancias y las incertidumbres se convierten en pánicos. A la noticia buena ("la tasa de aumento de la productividad norteamericana aumentó de manera permanente") le siguen subas en el mercado, tantas que al final hasta los cautos entran: la gente compra porque el mercado sube y viceversa; pero después de una noticia mala o de un evento cualquiera que gatille una baja, todo se revierte. La principal transmisión a la economía real es por el efecto riqueza. Hasta ahí, fácil de entender. Parece bastante claro que el mercado inmobiliario americano pasó por una burbuja:


¿Por qué se armó la burbuja? Hay al menos tres hipótesis. Una es el ciclo bien a la Minsky. Sencillamente, "esas cosas pasan", por algo así como una accidente en las expectativas, que se vuelven burbujeantes: pasada una barrera crítica de optimismo, por ejemplo sobre el futuro de la productividad americana, las casas suben porque la gente las compra y viceversa: no hay mucha más sustancia que expectativas favorables que dan lugar a un aumento en el precio de las casas demasiado tentador como para quedarse afuera:

¿Alguien vio el episodio de Dr House en el que creen que hay un virus adentro del avión, mientras cruzan el Ártico y no hay dónde aterrizar? La mitad de los pasajeros -los que comieron pescado- se descomponen, incluida la doctora que acompaña a House. Después de descartar muchas hipótesis, House descubre que es pura sugestión: sí, hubo un primer pasajero que tuvo un problema de cambio de presión de aire, pero los demás se enfermaron sólo por una histeria colectiva. La gente se enfermaba porque la gente se preocupaba, y la gente se preocupaba porque la gente se enfermaba. Un accidente -que hubiera un pasajero realmente enfermo- despierta un fenómeno grave y masivo. Bueno, no sé si la analogía es del todo buena.

Una segunda explicación tiene nombre y apellido: Alan Greenspan. La política de bajas tasas de interés para evitar la recesión sobre-estimuló a los mercados de crédito y capitales. Acá entramos en un viejo argumento del Economist contra Greenspan: la política monetaria no debe tener el ojo solamente en los precios de los bienes y servicios, ha sostenido por mucho tiempo el Economist -antes y después de dedicarle una dura despedida- sino también en el de los activos. Puede ser, pienso. Pero ¿es posible satisfacer esos dos objetivos al mismo tiempo? La política monetaria de Greenspan ayudó a que la demanda agregada americana acompañara al crecimiento de la productividad, con bajo desempleo y baja inflación. ¿Podía Greenspan, con otra política monetaria, haber conseguido un precio relativo entre las cosas y las casas distinto al que vimos? ¿O una política monetaria más dura habría corregido el precio nominal de los activos pero también el de los bienes, sin alterar el efecto riqueza (que proviene, justamente, de ese precio relativo entre las casas y las cosas) y generando a la pasada una deflación, seguramente recesiva? No lo sabemos. Seguramente el precio de las casas es más sensible a las tasas que el de las cosas, pero eso no quiere decir que no exista algún dilema entre el objetivo de la estabilidad de los precios y el empleo, por un lado, y el objetivo de evitar burbujas, por el otro.



Si la inflación baja es un poroto a favor del greenspanismo y la burbuja un poroto en contra, hay un tercer elemento que a primera vista tampoco favorece al bueno de Alan: el déficit externo de USA. La laxitud de su política de estímulo a la demanda, dice el argumento, se verifica en el creciente déficit de cuenta corriente americano. Quizás con el vicio de alguien que piensa siempre en economía abierta, dudo de esta crítica: ante un déficit externo, el ajuste no recesivo es con endurecimiento fiscal (que contiene la demanda) y laxitud monetaria (que deprecia la moneda).

La tercera explicación de la crisis de los mercados -no necesariamente excluyente de ni excluida por las dos anteriores- coloca la culpa en las innovaciones financieras....

(sigue mañana)

5 comentarios:

SIAM dijo...

a lalala

que genio q sos lucas. muy buenas reflexiones.

loco ye quiero en el directorio de siam (cdo tenga mas plata pq ahora apenas alcanza para mi, mi socio y mi oficina).

Iván dijo...

El problema está en cuando China deje de acumular dólares, no? Digo, ahí se acaba la panacea de las tasas de interés bajas (si bien ahora no lo son tanto) como remedio contra la recesión sin inflación, me parece.

santiago dijo...

si te interesa el argumento "Epidémico", hay un libro interesante, The Tipping Point, de Malcolm Gladwell.

saludos

Gustavo dijo...

Creo que la principal razón es la número dos. La polñitica monetaria de Greenspan altamente expansiva. Pero también hay que tener en cuenta que las "inovaciones financieras" (por ejemplo las hipotecas ajustables 2/28 con dos años de tasas bajas y 28 de tasas normales), la agresividad de los prestamistas hipotecarios en hacer disponibles créditos por casi el monto total de los inmuebles (ahora con la caída de precios hay muchos deudores que tienen una deuda más grande que el valor de sus casas), el endeudamiento con hipotecas ajustables en un momento de bajas tasas, que cuando ajusten hacia arriba van a hacer imposible evitar el default de los deudores de menos recursos. Todas esas cosas atrajeron a compradores marginales que hicieron que el boom y la burbuja duraran más y fueran más grandes que lo que esperaba Greenspan.
Las hipotecas son empaquetadas en MBS (Mortgage Backed Securities) y vendidas a bancos y a hedge funds. Algunas MBS que contienen créditos subprime (de baja calificacion crediticia) reciben ratings de Moody's de AAA. Asi se consigue mas financiación para la burbuja y el riesgo se esconde hasta ahora que los primeros deudores subprime empiezan a defaultear y algunos bancos hipotecarios y hedge funds empiezan a reventar. Hay demanda de liquiez y el resto es historia...
También habrá que tener en cuenta el "Greenspan put" (ahora Bernanke mantiene esa postura cuando bajó la tasa de descuento 50 BPS), la idea de que si el mercado empieza a mostrar dificultades la Fed va a bajar tasas, dar dinero fácil para solucionar los problemas. Eso trae un "moral hazard", los traders en los hedge funds son más agresivos y tienen mayor apetito de riesgo.
Saludos

Esteban dijo...

evidentemente, hace rato que no entro a tu blog y ahora estoy leyendo varios posts de golpe. Una duda existencial: ¿En qué canal, qué día y a qué hora puedo ver al Dr. House? Me fanaticé cuando lo daban, hasta hace poco, por el 13, los sábados a la medianoche.