viernes, diciembre 07, 2007

siguen poniendo los plomeros y los carpinteros

Se rasgaron las vestiduras por la pesificación, pero allá también el gobierno se pone como un duque para salvar a los deudores.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

vean el anuncio oficial de la casa blanca http://www.whitehouse.gov/news/releases/2007/12/20071206-7.html
la intervencion viene de la mano con algunas reformes impositivas transitorias.

FT dijo...

¿Quiénes se rasgaron las vestiduras por la pesificación?

Anónimo dijo...

pero, Rollo lee bien, el gobierno (toadvia) no se puso. Es un plan voluntario...

Anónimo dijo...

dejá de hacerte el bolche tomassi.

Confiscado en el 2002 para licuar deudas dijo...

¿qué tiene que ver una cosa con la otra?

Acá nos estafaron para licuar las deudas de los empresarios "productivos" que participaron del doble golpe de estado y para que el Grupo Clarín en lugar de desaparecer ahora tenga el monopolio de la televisión por cable.

Allá los deudores beneficiados son sólo los hipotecarios de vivienda única y en tanto tengan un buen historial crediticio.

La diferncia es abismal.

Además allá no hay aporte de dineros públicos y acá nos endeudaron de tal forma con los bodenes que aún después del mayor default de la historia la deuda bien medida es mayor que antes del latrocinio.

Andrés dijo...

Confiscado: Su visión es la del puro lamento. Para impugnar la pesificación, habría que decir qué se debió hacer. Y eso no se agota en "a mí me estafaron", porque la estafa fue anterior, cuando se habilitaron los depósitos en dólares inexistentes (todos sabemos cual era el mecanismo mágico mediante el cual ingresos en pesos se transformaban en dólares ilusorios en las ventanillas de los bancos).
"Allá" los beneficiarios no son los endeudados, sino (si todo les saliera bien, que no es poco suponer) los especuladores que acumularon hipotecas de baja calidad.
Saludos
Andrés el Viejo

Confiscado en el 2002 para licuar deudas dijo...

¿Qué se debía hacer? Pues respetar la ley y las reglas, proveyendo de ayuda, exclusivamente, a los sectores mas débiles, como podían ser los deudores hipotecarios de vivienda única hasta cierto monto.

¿Un ejemplo? Lo que hizo Uruguay, que tiene una clase dirigente mucho mas seria que la nuestra.

Y te aclaro, Andrés, que mi visión no es de puro lamento. Y que la estafa que me hicieron a mi, como a otros cientos de miles de argentinos, me molesta, más que por la pérdida en si, por el hecho de que haya sido hecha para subsidiar a los empresarios más ricos del país. O acaso, sin la pesificación, ¿hubiera podido Clarín comprar Cablevisión, cuando estaba al borde de la quiebra?