viernes, diciembre 05, 2008

y ojo que hablo de monedas / y no de gruesos billetes

La más irritante crisis económica de la historia llega al sitio más cool de la web, Slate:
It was no surprise that the cab driver tried to rip us off. We're in Buenos Aires, Argentina, after all, and we'd made the rookie error of requesting a vague destination instead of giving a precise address—naturally he interpreted this as a license to take us from La Boca to the Plaza de Mayo by way of southern Nicaragua. What we hadn't expected was the predicament the driver found himself in when it came time to pay. The fare had come to 14 pesos and 6 centavos. I proffered a 20-peso note (worth about $6.70), and he handed back 50 centavos, suggesting that I was going to be shorted 44 centavos. Then he realized that continuing on this course would require him to give me two 2-peso notes and a 1-peso coin. He sighed dramatically and gave me three 2-peso notes instead. Factoring in the 50 centavos he had already handed over, this effectively reduced the fare to 13.50 pesos, which, for reasons I'll get to in a moment, is actually more than 14.50 pesos.

Welcome to the world's strangest economic crisis. Argentina in general —and Buenos Aires in particular— is presently in the grip of a moneda, or coin, shortage. Everywhere you look, there are signs reading, "NO HAY MONEDAS." As a result, vendors here are more likely to decline to sell you something than to cough up any of their increasingly precious coins in change. I've tried to buy a 2-peso candy bar with a 5-peso note only to be refused...

12 comentarios:

Natalia Alabel dijo...

To be famous is so irritating.-

Anónimo dijo...

A mi señora le pasó algo parecido en Londres, quiso cambiar dolares por libras en un negocio y la mandaron un banco. Acá aún en domingo cualquiera te cambia y generalmente conseguís mejor precio que la oficina de Bco Nación en Ezeiza.

Anónimo dijo...

Por qué será que generalmente los viajes en taxi desde el aeropuerto al hotel son más caros que los viajes del hotel al aeropuerto.

Primo Louis dijo...

Otra crisis que nos comemos de arriba "los argentinos del interior profundo"... porque el problema de las monedas se debe al sistema de transporte de BA: Si usaran cospeles o tarjetas como en otras ciudades no habría semejante crisis.
Un horror, no se el gobierno que espera para actuar.

Anónimo dijo...

en Italia paso lo mismo hace unos años y nadie se rasgo las vestiduras ni los peores del mundo

saludos

ayj

Ana C. dijo...

Primo Louis tiene razón, son las máquinas tragamonedas de los colectivos que crean una rigidez innecesaria.

Increíble que exista eso.

Ignacio dijo...

Estuve unos días en Córdoba y misteriosamente ahí no parecía haber demasiados problemas con las monedas. El problema volvió en los peajes cercanos a BA.

Anónimo dijo...

La historia nos dice que tenemos geneticamente incorporados los viejos y degradantes tics del resto del mundo que se dice progre.
Nos enseñaron a fuerza de ir perdiendo moneda y utopias.
En este contexto, el cuento de las moneditas, es un detalle.
y en ese detalle hay grosos metidos... falsificación tal vez?...
La maquinitas de los colectivos hace mucho que funcionan y nunca paso esto. las tragamonedas, los peajes, etc idem.

Anónimo dijo...

La tarjeta prepaga tipo subte (es mas: la misma del subte) deberia no solo ser valida para los colectivos, sino para kioskos y comercios en general.

JM dijo...

Estoy de acuerdo con que las tragamonedas de los colectivos son una razón importante para tener una demanda relativa de monedas (sobre billetes) altísima. Pero no entiendo porqué todavía no se puso un sistema de tarjetas magnéticas en los colectivos. Lo que me irrita muchísimo es escuchar a la gente del BCRA diciendo que la escasez es culpa de los "acopiadores de monedas". No será que fabricar una moneda es tanto (o más) caro que fabricar un billete, y Redrado cobra más señoriaje imprimiendo billetes? Después de todo si hay un exceso de demanda de monedas, el gobierno puede emitir y solucionar el problema. Ni siquiera sería inflacionario, si se debe a un aumento de la demanda de dinero. Caso contrario cambiás la composición de la oferta de dinero.

Anónimo dijo...

El problema es que si pasás de la maquinita tragamonedas a las tarjetas, el blanqueo de las empresas de colectivos sería automático.
Y un montón de negocios que hacen De Vido y los colectiveros (por caso, subsidios en función de viajes declarados) se complicarían sobre manera.
Por el bien de todos, sigamos con las moneditas entonces...

cansarnoso dijo...

pero lo de los viajes sub/sobredeclarados lo solucionan con el pichón de chancho vendiendo boletos truchos en las paradas de mucho movimiento

y si hay un accidente, andá cantáselo al gardel anacrónico, con su sonrisa muda a la sombra del obelisco, esa estampita que estaba en los viejos bondis fileteados