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miércoles, julio 23, 2008

El Gen Argentino

Es lindo sentirse especial. En cierta medida todos somos la consecuencia de un cúmulo de eventos particulares que nos definen. Pero lo cierto es que pese a todas las diferencias, somos humanos y sangramos todos igual. Los antibioticos sirven igual para los negros, amarillos, blancos, cristianos, musulmanes, judíos, gays, etc. Al final de cuentas, si bien todos somos distintos y especiales... no somos tan distintos ni tan especiales.

Con los paises pasa lo mismo, supongo. Cada país tiene una historia particular, con sus heroes, mitos y demonios. Y cada país tiene sus características y su estructura económica. ¿A que viene esta diatriba? En una frecuente discusión entre economistas ortodoxos y heterodoxos, aunque descreo de tales categorías ya que existen muchas variantes entre ambos grupos y muchas zonas grises.

Uno de los argumentos heterodoxos es que Argentina es un país especial. Y ahí van metidos un montón de argumentos distintos: estructura productiva desequilibrada, empate político, industrialización tardía, capitalismo dependiente, empresarios no schumpeterianos, viveza criolla, y larga cantidad de etceteras que economistas mejor versados en temas de desarrollo económico que yo podrán ampliar a gusto. No existen los paises especiales, no existe "el gen argentino": no somos ni tan únicos ni tan importantes como para merecer una teoría económica especial adaptada a la Argentina. Que soberbia pensar lo contrario.

No estoy diciendo que Argentina no tenga sus especificidades que haya que tener en cuenta, como es la memoria inflacionaria por ejemplo. Pero ese empecinamiento en creer que el fracaso argentino se explica por otra cosa que no sea la torpeza de los gobiernos argentinos y de la sociedad argentina es querer encontrar un chivo expiatorio.

Siempre queremos encontrar la quinta pata al gato. Ejemplo reciente: ¿tanto cuesta redistribuir ingresos con un sistema impositivo progresivo y no distorsivo como los mejores paises del mundo hacen? ¿tanto cuesta cuidar la mesa argentina con subsidios directos a los pobres sin tocar los precios relativos? Y más importante aún: ¿por que creemos que somos el único país que necesita retenciones elevadísimas para redistribuir y controles de precios para controlar la inflación?

No se si somos el único país del mundo con esa obsesión por ser diferente. Creo que no, pero si así lo fuera este post sería bastante paradójico: seríamos el único país que se cree único.

Firma: Gabriel R. (es un seudónimo)