miércoles, febrero 27, 2008

tactical compass

Y buen, no me pude resistir. Hernanii sigue con el debate sobre las tácticas, y estoy muy envidioso porque le comentó Jay Pi Vi (seguramente él se autodenomina así en la intimidad). Meté un comment acá JPV. Pero claro lo nuestro es sombrío, abstracto, poco sexy -- tanto que duplicamos la apuesta. Como el Political Compass, que nos ubicaba como un verdadero Mohatma según nuestras creencias sobre el rol del Estado en la economía y en la política, o nuestro viejo mapita sobre la política argentina que ahora no puedo localizar en mis archivos (donde nuestros prohombres y promujeres podían ser más o menos republicanos y más de derecha o más de izquierda), aquí va un sistema de cuadrantes para los DTs.

La ubicación en el eje izquierda-derecha depende de lo defensivo u ofensivo que sea el técnico; la ubicación norte-sur, del grado de "tacticismo", ejemplificado por dos casos extremos. Dicen que don Ángel Tulio Zof en los entrenamientos tiraba la pelotita a la cancha y les decía a los jugadores: "Jueguen, muchachos, jueguen". En el otro extremo (el del Fútbol Ciencia) se ubica el Loco Ramaciotti, que en una entrevista en ocasión de una exitosísima racha de Belgrano de Córdoba (había ganado cuatro partidos) afirmó que su secreto era reducir el error humano a cero. Ahora dirige a los jujeños, que no ganan hace 8 partidos, 6 de ellos derrotas. Es que tampoco se puede controlar todo, Rollo!

En un punto intermedio en el grado de tacticismo estaría uno de los técnicos más interesantes del momento, el Boquita Sensini. Cuando el León metió el tercero contra Ñubel, sí, dio indicaciones. Pero tranquilo. Levantó cuatro dedos de cada una de sus manos, señalando claramente: dos líneas de cuatro. O era una de tres y una de cuatro, no recuerdo. No importa. Pero no es de esos técnicos que se pasan el partido gritándole a los jugadores, diciéndoles cómo tienen que sacar un lateral, con una fe ardiente en sus saberes del fútbol ciencia.

(click para agrandar)

PD1: la ubicación de cada técnico es bastante arbitraria, of cors, y tuve varias dudas.
PD2: ¿hay técnicos "liberales" y defensivos, cuadrante noroeste? A ver, tiren alguno...

lunes, febrero 25, 2008

ahora soy billarista (que no tiene nada que ver con bilardista)

Es así: el Ársenal de Sarandí nos caía simpático cuando ascendió, pero ahora que está en la gloria ya nos da bronca. Como Vélez. Como Kirchner. Como Menem en su momento.

Como Obama.

Yo quiero ser Mark Penn, estratega de campaña de Billary. No sólo porque cobra de lo lindo -el NYTimes, que ya empieza a moverse hacia el ganador, denunció que la campaña de Billary es demasiado fastuosa, y que el equipo de Penn levantó 3.8 palos sólo en enero- sino porque hay que revivir a un muerto ilevantable: los veletas del NYT publicaron en un solo día "Poll Shows Obama Is Seen as More Likely to Beat McCain" (cosa que no es tan clara si uno observa las encuestas en swing states como Florida y Ohio) y "Obama Rises in Voters Popularity". Y mi consejo sería este: hacer que los demócratas de Ohio y Texas que están dudando a quién votar tengan ese miedo terrible que a mí me agarra aunque tenga triple match-point: el miedo a ganar.

Hillary debe decir que si Ohio y Texas le dan la espalda tendrá que retirarse de la elección. Hillary debe decir que en los hombros de esa porción mínima de norteamericanos -los demócratas de Ohio y Texas que estén decidiendo su voto en este momento- está, prácticamente, la decisión sobre quién va a ser el próximo presidente. Hillary debe decir que no es posible tomar una decisión apresurada, que puede ser irreversible y que puede condenarnos a ocho años de gobiernos republicanos. Hillary debe decir que Obama es una figura valiosa, que ella estaría dispuesta a sumar a su gobierno y a su ticket para ganarle a los republicanos, pero que lo importante no es tanto "Change We Can Believe In" sino "Change We Can Deliver" y que ella es más capaz para conseguirlo. Ohians, Texans, dénme una oportunidad. Manténganme en la carrera. Recuerden que no se trata de elegir al mejor candidato, sino al mejor presidente. Díganle a Obama que está bien que he has a dream, que es una figura valiosa, pero que ustedes tienen que pensar en sus hijos, y que de aquí a cuatro u ocho años podrá tener su oportunidad. No es hora de tomar decisiones definitivas que después miraremos, arrepentidos, con una extraña sorpresa.

Es un tiro casi imposible, pero si sale, qué momeéééntuuuuuumm don Niembraaaa!

Cuba: ¿puede funcionar el socialismo de mercado?

Me refiero a la siguiente versión: los trabajadores son dueños de la empresa, en partes iguales. Toman todas las decisiones, y reparten todos los ingresos de la empresa. Sólo puede haber desigualdad si una mayoría decide dar incentivos, pagándole más a los trabajadores más productivos. Pero no existe el salario (curiosamente, una propuesta que en algún momento defendió nuestro Carlos Pellegrini).

¿Habría incentivos para contratar nuevos trabajadores, sabiendo que al nuevo habrá que darle una proporción de los beneficios? Sí en la medida en que la productividad marginal (lo que agrega el último trabajador) sea mayor que el producto medio (la producción dividida por la cantidad de trabajadores). Si es así, el producto medio aumentará cuando se incorpore el nuevo trabajador (es como si Central gana un partido; los 3 puntos subirán el promedio porque el promedio actual es 1,17; si empata, en cambio, el promedio baja, porque el nuevo partido agregó menos que el promedio). Y lo que recibe cada trabajador en este sistema es exactamente el producto medio: dividir entre todos el total de la producción. Entonces, si el producto marginal es mayor al producto medio la mayoría votará a favor de la incorporación.

Quizás es más fácil verlo de otra manera, más directa: lo que ocurrirá es que cada empresa estará maximizando su producto medio. ¿No es bueno eso? Seguramente es superior a la organización actual -los restoranes son estatales- porque como son las cosas hoy día no hay absolutamente ningún incentivo, salvo en los nichos capitalistas. Pero no me queda claro qué tan bien funcionaría. Por ejemplo: que cada empresa esté haciendo máximo su producto medio, ¿implica que la economía está haciendo máximo su producto medio, esto es, su productividad? Si una empresa tiene un producto medio inferior a otra empresa, habrá incentivos para la migración de trabajadores de uno a otro sector? En fin, habría que pensarlo mejor. Si alguien conoce literatura, avise.

Y esto por no meterse en otros problemas: ¿qué pasa cuando a las empresas les va muy mal? ¿Algún tipo de protección social? ¿Cómo sería el proceso de creación y destrucción de empresas? ¿Quién invertiría sabiendo que tendrá que dividir el producto con los trabajadores que contrate? Si se separa una parte de los ingesos para pagar a este capitalista, ¿no estamos de vuelta en el capitalismo? Etcétera. Creo que todavía es un post inmaduro e impublicable.

¿puedo copiar un post de mankiw?

Le dicen a los demócratas que deberían apoyar un impuesto al consumo (el "Fair-Tax" que defienden muchos republicanos) porque es más progresivo que el impuesto a las ganancias. El impuesto al ingreso no tiene en cuenta la principal fuente de ingreso de los ricos: las ganancias de sus inversiones. Por lo que suele ocurrir que los ricos tributen menos que los pobres. En otras palabras: la riqueza tiene mayor relación con el consumo que con el ingreso, por lo tanto si se quiere gravar a los ricos hay que gravar el consumo. Y en todo caso hacer devoluciones de impuestos para dar progresividad.

Otra lectura de Mankiw: Alan Blinder propone estatizar las hipotecas en problemas. Buena idea.

domingo, febrero 24, 2008

gané medio prode

Según mis cálculos ocurre una vez cada trece años y medio. Central pelea el descenso con Olimpo, San Juan, Jujuy, Ñuls, Racing y Colón. Racing y Jujuy jugaban entre sí. Lo ideal era que perdieran Ñuls, San Juan, Olimpo y Colón, empataran Racing con Jujuy (que se repartan 2 puntos siempre es preferible a que se repartan 3) y, sobre todo, que ganara Central.

Se dieron los seis resultados. 3 elevado a la sexta da 729. Es decir que embocar seis resultados -suponiendo que cada uno es igualmente posible, lo cual no está tan lejos de ser cierto en el fútbol de hoy- ocurre una vez cada 729 fines de semana. Una vez cada trece años y medio.

Que siga.

Ex-post: el año tiene 54 semanas, pero el campeonato 38 fechas. 729/38 son más de 19 años.

todo suelo yugoslavo es divisible por dos (cont.)

Bloguín anuncia que parte de Kosovo quiere seguir en Serbia y amenaza con otra ruptura. O sea que Kosovo podría dividirse. Los separatistas de marras son los de Mitrovica. Pero leo en la Wikipedia que el distrito en cuestión, Kosovska-Mitrovica, tiene tres municipalidades con mayoría serbia y tres con mayoría albanesa, que bien podrían constituir una fuerza separatista dentro de la fuerza separatista Mitrovicana que quiere separarse de la separatista Kosovo. Ahora bien, una de las tres municipalidades con mayoría albanesa -la capital, y homónoma del distrito- tiene una minoría serbia, que seguramente querrá separarse de los separatistas albaneses que querrán separarse de los separatistas serbios que quieren seapararse de los separatistas albaneses.

la revolución de las tácticas

Así se llamaba una sección de una de las piezas literarias más influyentes de mi vida: La Maravillosa Historia de los Mundiales de Fútbol, un número especial que sacó El Gráfico poco antes del 86. Los títulos de cada mundial eran fabulosos: "Los pánzers alemanes destruyen al ballet húngaro" (1954); "La Navidad del fútbol: aparece Pelé" (1958); "El viejo sueño de los inventores del fútbol" (1966); "Alemania Federal apaga el fuego naranja" (1974)... había unas infografías tan geniales que los goles de Pelé en la final del 58 se veían mejores que en televisión. ¡Y la columna de Obdulio, contando que los dirigentes uruguayos les habían dicho en el vestuario del Maracaná que el objetivo era no ser goleados, pero que ya en la cancha él juntó a los once y les dijo "Sólo cumplidos si somos campeones"! Se me pone la piel de gallina.

Todo esto a raíz del lúcido post de Hernanii sobre la revolución de las tácticas o, a decir verdad, su explosión mediática. Comenté:
coincido con casi todo. pero ¿hay gente que realmente cree que la táctica no importa, o importa muy poco? no creo que ni siquiera se desprenda de la frase de riquelme. salvo inadaptados como pagani, no creo que nadie sostenga eso. creo que el viejo debate entre bilardistas y menottistas no es exactamente entre unos que creen en la táctica y otros que no. es entre tácticas distintas; y entre cuánto hay para el DT más allá de elegir "el dibujo", los jugadores, ser "motivador" y dar un gran línea general tipo "presionemos en 3/4 de cancha". creo que hay gente que cree que hay mucho más además de eso, y otra gente que cree que se agota ahí. y creo que son bandos numéricamente más parejos que si uno hace una división entre los que creen en la táctica (el 100% de la gente sensata que sabe algo de fútbol) y los que creen en el potrero (pagani y sus amigos, y ni sé si basile entra ahí; creo que basile cree en una táctica caduca). creo que un rikjaard o un ferguson, por ejemplo, están del lado más liberal en este debate y un alfaro, un bilardo o un ¿rafa benítez? -e incluso un simeone- del lado más intervencionista.
BTW, por casualidad alguien tiene el teléfono del Checho? Tengo ganas de convencerlo de que deje afuera a Riquelme para los JJ.OO., lo llame a Tévez y pare un 3-4-3 tipo el Estudiantes del Boquita Sensini, con el Trío Fantástico arriba... ganaría una medalla de oro y sería el padre de una criatura que bien nos podría dar el mundial.

Ex-post: ahora que recuerdo el título era la evolución de las tácticas. ¿Acaso evidencia anecdótica a favor de que tácticas siempre hubo?

sábado, febrero 23, 2008

les tiramos una pared y nos devolvieron un ladrillo

Tanto hablar de Estados Unidos, de las elecciones, de su crisis y la nuestra, etc., se hartaron los del NYTimes y nos pusieron en la tapa por el paco. Somos un país lleno de drogas de cuarta categoría -- difícil quedar peor parados.


¿Quién es Alexei Barrionuevo? ¿Un hijo de Luis Barrionuevo y una rusa? ¿Pariente de una Liliana Barrionuevo mencionada en la nota? Lo que sea, pero ponete las pilas. Acá hay una campaña anti-argentina. Y sacame ese mapa ubicando Ciudad Oculta en el contexto latinoamericano:

viernes, febrero 22, 2008

crisis argentina, ¿lecciones norteamericanas?

Me apuntan que mi columnita tiene su espejo: y parece que de otras lecciones no aprendemos nada.

crisis norteamericana, ¿lecciones argentinas?

En el fabuloso sitio Intrade.com pueden hacerse todo tipo de apuestas sobre la economía, la política y casi todo lo que asoma en el volátil firmamento de la esfera pública. Ha pasado rápidamente a “Mis Favoritos” porque consulto casi a diario los valores de las dos apuestas que están más de moda y que –supongo que por eso mismo– me tienen enviciado: si Barrack Obama ganará la interna demócrata y si habrá o no recesión en Estados Unidos en el año 2008. Cada apuesta tiene un precio entre 0 y 100, al que uno puede comprarla o venderla. Ejemplo: el lunes, antes de las internas en Hawaii y Wisconsin, se podía comprar (o vender) Obama Nominado a cerca de 72. Si en noviembre Obama resulta candidato, los que hayan comprado recibirán 100 –ganarán la diferencia de 28– y los que hayan vendido deberán pagar 100, esto es, 28 más que lo que obtuvieron al vender. Si la candidata es Hillary, nadie paga nada, de modo que el comprador pierde los 72 que puso y el vendedor se queda con los 72 que recibió originalmente.

Una apuesta de Intrade que valga cerca de cero daría una ganancia extraordinaria a un comprador que anticipe un hecho muy improbable (Gore presidente en noviembre puede comprarse a 0,8), y un precio cercano a 100 da un margen grande a quien venda, apostando a que no ocurra algo que todo el mundo descuenta (Daniel Day Lewis ganador del Oscar al mejor actor puede venderse hoy 90 dólares, a cambio del riesgo de tener que poner 10 si se lleva la estatuilla). El precio se aproxima, entonces, a la probabilidad porcentual de que el hecho apostado ocurra.

Para los apostadores de Intrade, la probabilidad de una recesión en Estados Unidos durante este año anda hoy por el 64%. Es una de las apuestas que aparece recomendada en la página inicial, aunque no sea tan popular como las que se hacen por Obama o por Hillary. La R-word, como le dicen, cotiza en alza: según Google Trends, las búsquedas incuyendo la palabra prohibida han explotado. La recesión es un boom: cada dato nuevo de la economía se recibe como las palabras de un oráculo: no importa qué tan enfáticos o qué tan contradictorios sean, pueden desatar instantáneamente júbilos o pánicos. (Los últimos han mostrado, lamentablemente, cierta desdichada coherencia).

La ansiedad de los norteamericanos por la palabra-Erre me recordó al año que vivimos en peligro: aquella época en la que el termómetro diario era el riesgo país, el semanal, los retiros de depósitos y el mensual el creciente agujero fiscal, todo mechado aquí y allá por las andanadas desbordantes del ministro Cavallo. ¿Hay algo más, además de esa ansiedad, que emparente aquella crisis grande que sufrió este pequeño país con esta (todavía) pequeña crisis que hoy sufre aquel país grande?

Mucho más de lo que aparece en la superficie. El problema a resolver, aquí y allá, era el mismo: Argentina de fines de los 90 consumía más de lo que podía prestarle el resto del mundo de manera sostenible, igual que Estados Unidos en los últimos años. El mayor consumo estaba justificado, en los dos casos, por la percepción de una mayor riqueza: la Argentina de las reformas sería al cabo un país rico, que podía empezar a consumir de inmediato los réditos futuros de esa economía modernizada; Estados Unidos había liderado la revolución de las tecnologías de la información, en parte gracias a una flexibilidad para crear y para destruir que le daba ventaja respecto al rechinar aparatoso de las industrias de Europa y Japón, ancladas en el siglo XX. En la Argentina, la sensación de riqueza se palpaba en los precios de las cosas (dolarizadas a niveles de Primer Mundo); en Estados Unidos, en los precios de las casas, que no tenían los cimientos sobre la tierra. Las percepciones de grandeza son siempre dañinas, pero mucho más si en el medio hay un sistema financiero: en la Argentina la promesa de devolverle dólares a quien depositara dólares sólo era cumplible si no había una devaluación de la moneda que desmoronara la capacidad de pago de los deudores en billetes verdes; en Estados Unidos, la implosión de la burbuja también está sembrando dudas sobre la viabilidad de los contratos financieros escritos cuando los precios de las propiedades eran otros.

Desde luego, las proporciones de una y otra crisis no pueden comprarse. Hace un par de semanas el mundo económico de Estados Unidos leyó con preocupación un trabajo que contrastaba el problema norteamericano con episodios críticos en otras naciones ricas, y mostraba que en casos comparables (el más grave, Japón de los 90) el crecimiento había aminorado 2 puntos porcentuales por un par de años – una leve hondura al lado del precipicio de dos dígitos en que la economía argentina cayó en 2002. Más allá de las diferencias de magnitud, sin embargo, la experiencia argentina muestra con cierta claridad –precisamente por lo extremo del episodio– qué fuerzas pueden contribuir a una recuperación.

En primer lugar está lo primero: si la crisis tiene que ver en última instancia con consumir por encima de los propios medios, habrá que moderar ese consumo. Esa austeridad no sólo será impopular y algo dolorosa (aunque lejos de la que sufrieron trabajadores y desempleados argentinos en 2002), pero además peligrosa. La caída en la demanda de los consumidores tiene que ser reemplazada por otro tipo de estímulos a la producción. En la Argentina, ese papel lo jugaron sobre todo la producción local de bienes que antes se importaban pero se habían encarecido con la devaluación, y la intensificación de las exportaciones de la mano de esa misma rentabilidad. Algo similar ya está comenzando a ocurrir en Estados Unidos: en el último año las cantidades importadas crecieron sólo 1,7% mientras que las exportaciones aumentaron 8%. El dólar débil puede hacer fuerte a los Estados Unidos, permitiéndole competir en el mundo y fabricar puertas adentro parte de lo que importan (que es algo así como diez veces toda la producción de la Argentina). En comparación con esos estímulos, lo que el Estado pueda cinchar, gastando más o bajando los impuestos, no es gran cosa, y además implica un mayor endeudamiento, que es parte del problema.

En segundo lugar, debe quedar claro que el gobierno será activo en el control de los problemas financieros. Todo lo que haga para garantizar la confianza de los prestamistas, individuales o institucionales, será poco: sí, bajar las tasas de interés es parte de ello, pero también ayudar a valorizar los activos que respaldan los contratos, poniendo dinero público si es que hace falta. La clave es llegar lo más rápido posible a un punto en el que empieza a asomar la expectativa de que las condiciones financieras no seguirán empeorando, algo que en la Argentina comenzó a vislumbrarse ya a mediados de 2002. Para una economía mucho más sensible a los vaivenes del crédito que la nuestra, normalizar el sistema financiero es clave para envalentonar a los consumidores y a las empresas.

Un tercer parelelo, en este caso de orden político, no es menos importante. El cambio de expectativas requiere un panorama claro sobre el futuro de la política económica. Estados Unidos no tendrá cinco presidentes en pocos días; pero no sería malo para la economía que en algún momento del verano boreal exista un candidato con aura ganadora y una orientación económica definida, que vaya delineando el modo en qué el gobierno puede contribuir a la recuperación.

jueves, febrero 21, 2008

de mendigo a millonario

Venimos fenómeno con el Google Ads!


Todo bien con venderse al Imperio; lo realmente humillante es ponerse a la venta y que no te compren...

miércoles, febrero 20, 2008

;

Si en esta página ponés Ctrl-F para buscar el signo ";" lo encontrás 38 veces (9 de ellas son del Yes We Can de Obama) Por eso levantamos nuestras copas para celebrar que el NYTimes celebre el punto y coma.

game over

Sigue el Obamamentum. Wisconsin, estado blanco en el que Kerry le ganó a Bush 49,70% a 49,32% en 2004 y Gore a Bush 47,83% a 47,61% en 2000 -es decir, fundamental para la elección general- adentro para Obama. Según mi estimación, antes de Hawaii el conteo de pledged delegates (que creo prevalecerá como criterio para la mayoría de los superdelegados) queda algo así como 1200 a 1045, incluyendo en el cálculo algunos delegados todavía no distribuidos en estados que ya votaron. (Acá lo van contando si querés la actualización). De los 20 delegados de Hawaii meteremos 15, o sea 1215 a 1050. Quedarían por repartir 984. Para descontar los 165 de diferencia, Billary tendría que conseguir 575 de esos 984, contra 409 de Obama. Es decir: debería ganar por lo menos 58,4% a 41,6% (en delegados, y una cifra aproximada en votos) los estados que faltan. Después de diez derrotas consecutivas, parece imposible. En Intrade Obama candidato tocó 80.

martes, febrero 19, 2008

como dice víctor hugo

(morales): Lindahl me mima y me pregunta dónde está el progresismo y dónde la ortodoxia, ahora que en el país de las maravillas Alicia apoya con todo la Morfcard.

¿Qué te puedo contestar? Que algo aprendieron.

saltar del piso 20

Soy muy malo negociando, pero sí me enseñaron que hay que hablar lo menos posible. Decir que 20% no estaría mal quiere decir que arrancamos en 20%, ¿o no?

A todo esto, querida Fabiana Ríos, ¿por qué Tierra del Fuego dejó de publicar el índice de inflación? Las tres provincias que quedan, fuera de las del INDEC, están mostrando una impresionante desaceleración:

lunes, febrero 18, 2008

todo suelo yugoslavo es divisible por dos

Si no me equivoco, es el octavo país de la ex Yugoslavia, ¿no? Croacia, Eslovenia, Bosnia, Montenegro, Serbia, Macedonia y Kosovo. Séptimo. Con 10 mil km2 pasa a ser uno de los países más pequeños de Europa; creo que sólo le gana a los ridículos estados de Vaticano, Mónaco, San marino, Malta, Andorra, Liechtenstein y Luxemburgo.

Metieron una bandera con dos particularidades: tiene mapa, en contra de uno de los mandamientos del fabuloso ranking mundial de banderas nacionales; y me parece que eligieron el color y las estrellas como postulación inmediata a la Unión Europea:



Las eliminatorias europeas son cada vez más aburridas.

la recesión según K

K de Krugman, que es parecida a la K de Keynes, que no es nada que ver con la K de Kirchner. Acababa de terminar una columnita "Crisis norteamericana: ¿lecciones argentinas?" cuando vi un cuadrito bastante obvio y por eso mismo bastante lindo en el blog de Krugman:

Cada columna muestra qué tan diferente era cada componente de la demanda agregada norteamericana en 2007 respecto a la media 1980-2000. C es consumo, NR inversión no residencial, R inversión residencial y NX exportaciones netas. ¿No es, un poco, el problema argentino de los 90s? Nos estamos endeudando (NX negativo) porque consumimos un poco más de lo normal. ¿Cómo hacer para ajustar hacia abajo ese consumo sin recesión? Obvio: reemplazando esos tres puntitos de consumo "anormal" con mayores expotaciones netas. Y algo de eso ya empezó a ocurrir en 2007: las importaciones crecieron sólo 1,7% en términos reales, y las exportaciones al 8%.

Creo que para USA invadir los mercados mundiales con sus productos, de todos modos, va a ser menos fácil que hacer una sustitución de importaciones estilo argentino post-crisis: no tanto con proteccionismo sino con una moneda devaluada. Ahí, Obama, tenés un discurso palatable para la alianza light-blue collar que necesitás para Noviembre: proteccionismo no, porque no sos aislacionista sino amigo del mundo; weak dollar sí, porque defendés al American worker. Con el hipodólar y la excusa de su recesión Estados Unidos podría empujar Doha a un costo más bajo.

r-word

Como le dijo Mitre a Roca: cuando todo el mundo está equivocado, todo el mundo tiene razón. Google trends nos muestra que recession es una palabra cada vez más buscada:



En Intrade, la apuesta de recesión 2008 anda por los dos tercios. Suerte que no aparecen "Rosario Central will play Promotion" o "Rosario Central will play on Saturdays in season 2008-2009", que ahí me deprimía en serio.

domingo, febrero 17, 2008

backing black

Me hace acordar a una frase del Diego respecto a la entrada de Dieter Hoeness en la final del 86: "Ese tipo con cejas por toda la frente entró para cabecearle a Ruggeri... pobrecito, se encontró con la cabeza más grande del mundo". El periodista quiso hacerse un picnic, y no le salió:

entrando a la historia económica

Escribía Roberto Frenkel la semana pasada:

Un conjunto de economistas considera que la aceleración de la inflación experimentada es un resultado esperable e inevitable de la política macroeconómica instrumentada desde 2003, singularmente de la preservación de un tipo de cambio real competitivo. Distintos economistas argumentan con distintos modelos para llegar a esa conclusión común.

No estoy de acuerdo con esas interpretaciones. En mi opinión, la meta de preservar un tipo de cambio competitivo era y es compatible con la instrumentación de las políticas monetaria y fiscal y la política de ingresos para contener la inflación en tasas bien inferiores a las actuales. Esta opinión me lleva a poner la responsabilidad por la aceleración inflacionaria precisamente en la falta de las políticas que deberían haber acompañado la cambiaria para evitar la aceleración de la inflación. Sigo pensando que el gobierno debe evitar que la aceleración de la inflación y sus efectos erosionen y extingan el régimen de tipo real competitivo.

La discusión sobre por qué nació esta inflación con la que hoy convivimos ya está entrando a la historia económica. La respuesta de Frenkel me genera preguntas. ¿Qué quiere decir que "la responsabilidad por la aceleración inflacionaria (está) precisamente en la falta de las políticas que deberían haber acompañado la cambiaria para evitar la aceleración de la inflación"? ¿Quiere decir que la política cambiaria era inflacionaria salvo que estuviera acompañada de otras políticas -en cuyo caso sólo estamos usando en un sentido distinto las palabras "causa" o "responsabilidad"- o quiere decir que todos los países tienen una tendencia inflacionaria salvo que se instrumenten políticas especiales contra la inflación? Si lo segundo, ¿cuáles son esas políticas, si no las monetarias/cambiarias? ¿Se puede tener una política cambiaria "expansiva" y una monetaria "contractiva"? ¿Existe para Frenkel algo así como un "tipo de cambio real de equilibrio"? ¿Es por casualidad que Europa es más caro que Corea, Corea más caro que Argentina y Argentina más caro que Nigeria, o hay algo que tiende a llevar a los precios de cada país a un nivel que tiene algo que ver con su productividad, además de con otros factores? Si así fuera, ¿no era inevitable que la Argentina se encareciera en términos de dólar; y que si estaba increíblemente barata en 2003 tuviera que encarecerse muchísimo, cosa que sólo podía lograrse con una apreciación significativa o con una inflación significativa?

jueves, febrero 14, 2008

mccarthy, mcnamara... mccain

Efectos de la Gran Depresión

Quizás estoy siendo muy cortoplacista, poniendo esto después de tres derrotas, sin marcar goles, frente a ecuatorianos, venezolanos y peruanos (junto a Bolivia, los peores fútboles del continente). Pero: ¿no está en un momento especialmente malo nuestro fútbol? Nunca me gustó la cosa quejosa sobre el fútbol argentino, pero: ¿quiénes son nuestros mejores jugadores sub-23? ¿Quiénes son las grandes figuras del fútbol argentino? ¿Qué joyas vamos a vender a fines de este año? ¿Paul Valery? ¿Quién más? ¿Matamos a la gallina de los huevos de oro?

Se me ocurre que nuestra Gran Depresión quizás tiene algo que ver. Empezó hace casi diez años (fines del 98). ¿No será que los pibes que hoy tienen 18, 20 o 22, y tenían 8, 10 o 12 entonces (y 13, 15 o 17 cuando la crisis remitía) vieron complicada su formación futbolística, porque faltaba plata para el boleto, el pancho y la coca, o porque no se comía del todo bien, o porque había que laburar, o porque mamá no los podía llevar al club porque tenía que hacer changas? El nivel social de nuestros futbolistas ha subido mucho durante la última generación, pero de todas maneras algún efecto pudo haber habido.

Espero que este campeonato surja un nuevo Agüerito y me tape la boca -- que si no, 2010 es nuestra anteúltima chance (Messi tiene para brillar dos mundiales).

for everything there is a season

Qué buen tema el los Byrds, música linda para palabras del libro más lindo de la escritura, el Eclesiastés:




Time to reap, me siento realizado:

miércoles, febrero 13, 2008

calculando la lucha de clases

(Pensé que me había zarpado con el pedido de 35%, pero veo que no tanto).

El verano, la interna entre Hillary y Obama, la posibilidad de una recesión en los Estados Unidos y la sorpresa de Roberto Lavagna han eclipsado por unas semanas el principal tema que debe enfrentar la Argentina en el año 2008, que sigue siendo su tasa de inflación. Acaso nos mantuvo distraídos, también, no saber del todo cuál es el verdadero ritmo de aumento de los precios. Sabemos cuánto no ha sido: el 8,5% que ha calculado el INDEC entre los diciembres de 2006 y 2007.

Si se utilizan, en cambio, los datos de las tres provincias (Neuquén, Chubut, La Pampa) que siguen calculando su inflación local con una metodología más tradicional –llamémosla así– que la del organismo nacional de estadísticas, los precios subieron un 27,4% en los doce meses hasta diciembre de 2007. Otro dato que se sigue con atención es la evolución de la recaudación del IVA, que acompaña al aumento de la facturación de bienes de consumo. En el último trimestre noviembre-enero esa recolección fue un 30% mayor que el año anterior; si se descuenta un 8% explicado por mejoras en las cantidades y algo más por una mejor fiscalización, ese número sugiere una inflación del orden del 20%. Entre ambas estimaciones puede calcularse que la inflación de 2007 anduvo a mitad de camino entre el 20 y el 25 por ciento. La cifra coincide aproximadamente con el rango que estimó hace unos días la Comisión Técnica de ATE-INDEC.


Nota: En cada caso se trata de la inflación respecto a doce meses atrás. La estimación a partir de la recaudación de IVA se realizó tomando promedios trimestrales de recaudación y suponiendo que 10% del incremento anual no se debe a la inflación.

Un cálculo sobre la inflación del año pasado no podría tener interés periodístico si no tuviera algo que ver con el presente y el futuro cercano. En efecto, el ritmo de aumento de precios del 2007 ha construido el contexto de lo que ocurrirá este año. Desechada la idea del Pacto Social, tan anunciada en la campaña electoral, los aumentos salariales para ramas significativas de la economía surgirán de paritarias que tendrán lugar entre febrero y abril. La inflación entra en ese cómputo por dos motivos, que se parecen un poco pero no son exactamente lo mismo. Por un lado, deben recomponerse los salarios si la inflación pasada carcomió el poder de compra en una medida mayor a la esperada; además, la inflación del pasado actúa como una estimación posible para la inflación futura, que también afectará el monto negociado.

No es fácil comprender que se trata de dos motivos distintos sin recurrir a un pequeño ejercicio. Coloquémonos por un momento en marzo de 2007, imaginando a un trabajador que ganara, antes de renegociar su salario para el siguiente año, 100 pesos (la cifra exigua es sólo para simplificar el cálculo). Supongamos que en aquel momento se esperaba una inflación de 12% para el año –el ritmo aproximado al que venían moviéndose los precios entonces– e imaginemos que el empleador y el empleado acordaban un valor con el que pretendían colocar al trabajador, en marzo de 2008, con un salario real 5% más alto que en marzo de 2006. En ese caso, debieron convenir un aumento salarial de 17%: los 12% esperados de inflación más 5% de aumento real. Ahora bien, como señala el cuadro a continuación, la inflación en el período no resultó ser 12% sino, digamos, 22%. Si damos al poder de compra en marzo de 2007 un valor de100, para el mismo mes de 2008 se habrá reducido a 95: 17% de aumento menos 22% de inflación dan una pérdida real de 5%.

NOTA: Para simplificar, las cifras equiparan variaciones en puntos con variaciones porcentuales, lo cual no es exacto pero suficientemente aproximado (ej: un aumento de 95 a 110 no es un aumento de 15% sino de 15,7%).

Ahora sí llega marzo de 2008, la hora de la nueva “puja distributiva” entre obreros y patrones. El criterio natural surgiría de tres operaciones: (1) colocar el salario real en el lugar que se había previsto para la fecha: eso implicará de partida 10 puntos de aumento – exactamente la medida en la que se subestimó la inflación. A ese número habrá que sumar (2) adicionar la inflación esperada para los siguientes doce meses; y (3) sumar el aumento de poder de compra que pueda acordarse entre las partes para 2008. Considerando que la inflación viene a un ritmo de 20, y que con una economía que crece al 8% real los trabajadores deberían poder reclamar un 5% de incremento en su poder de compra, tendríamos una cifra de alrededor de 35%.

Es un número que asusta porque difícilmente es compatible con un crecimiento en el contexto de una inflación baja o, al menos, menguante. Pasemos a los reparos respecto a esa cifra: en primer lugar, en muchos casos los salarios fueron ajustados en algún momento a mitad de camino en vista del aumento inesperado de la inflación, de modo que en parte ya está incorporado en los salarios actuales. En segundo lugar, no es obvio que se espere para 2008 una inflación de 20%: si es así, habrá que preguntarse si la manipulación de los índices no tuvo finalmente el efecto buscado de instalar la idea de una inflación más baja que la real. Por último, se dirá que aumentos de tal magnitud no pueden ser pagados por las empresas.

En este último factor está todo el problema: los sindicatos que vienen con salarios fijos desde hace doce meses serían tan sensatos en solicitar aumentos de 35% como los empresarios en rechazar esos incrementos. Y no hay contexto más seguro para el conflicto que cuando se oponen dos motivos muy justos y muy sensatos. Allí reside buena parte de la desgracia de la alta inflación: en un juego donde todo se mueve rápido y al mismo tiempo es más probable que se abran entre los actores diferencias muy amplias, más difíciles de reconciliar. Tener que optar entre más inflación y más conflicto social no será, para el gobierno ni para la sociedad, una tarea grata.

lunes, febrero 11, 2008

penal colectivo: la clave está en los turnos

A propósito de una discusión sobre el penal colectivo, en la que me enviaron a una página donde se propone el cándido Gol Gana como definición alternativa a los penales, respondo:
la verdad que no me parece que el gol-gana solucione la cosa. si lo pensás, el penal colectivo no es de una naturaleza tan diferente al gol-gana, pero la clave está en que al ser por turnos, no hay riesgos en atacar. Si querés en vez de 1 minuto o dos, cada penal colectivo puede durar 5. Si querés puede ser 11 contra 11 (pero va a ser difícil hacer el gol), mejor 11 contra 8 o contra 7. Si querés el foul no implica que el penal se define en contra del infractor, tan sólo tarjeta azul al jugador que lo cometió, es decir, se queda afuera hasta que se cumpla el turno. Todo eso es conversable. La clave es que hay un equipo que sólo tiene que ocuparse de atacar, y uno que sólo tiene que dedicarse a defender. Por lo tanto, al que ataca le conviene arriesgar TODO con tal de hacer el gol. Sí, ahora que pienso el penal colectivo tiene que ser con más jugadores y más tiempo - es decir, 5 minutos netos de un partido normal que terminó 11 contra 8 jugadores, con la única diferencia de los turnos: el gol del equipo que defiende es saque de arco para el rival.

pro-life? pro-choice? anti-pain

Hace mucho, mucho, escibimos que un criterio posible, de mínima, para definir la legitimidad de un aborto era la aparición de capacidades sensoriales -- particularmente, la capacidad de sentir dolor. La revista del NYTimes nos cuenta que hace mucho se creía que ni siquiera los bebés recién nacidos sentían dolor, y no les daban anestesia en las operaciones, una crueldad inhumana por lo que sabemos hoy. Ahora está la misma discusión con los unborn. Puede ser que haya dolor a las 20 semanas de gestación, pero puede que no.

la traición de william

La mejor columna sobre los posibles finales de la excitante campaña demócrata -- con el jaque mate más lindo de la historia (después del que dio Bobby Fisher a los 13 años en la partida del siglo):
It is easy to concoct other more fanciful scenarios, like Al Gore on the third ballot in Denver. My personal favorite (outlandish though it may be) is that the entire race could come down to the decision of one super delegate, pledged to Clinton but wavering. "I promised Hillary, I certainly owe her and she would be a great president," the super-dooper delegate would say in an intense argument with himself. "But that Obama is a comer. I've got to think about my own future, my own political reputation."

And with that, superdelegate Bill Clinton chose the 2008 nominee.

el modelo terragno

Hace roncha en América Latina, eso de exportar manufacturas de las verdaderas (no aceite de soja): la mitad de las exportaciones de El Salvador no están basadas en recursos naturales, un 31% de las guatemaltecas y un 61% de las ticas; en México las ventas al exterior de bienes manfuacturados son el 74% de las exportaciones totales, y en Brasil el 43%.


Claro que todos esos países son más pobres que Chile, la Argentina y Uruguay, pero no importa, un día serán ricos.

domingo, febrero 10, 2008

mirando superdelegates, superstars

Ted Devine -que no es el de la fabulosa película Waking Ned Devine, sino el tipo que contaba los delegados para Mondale en la interna del 84- se suma a nuestra campaña: los superdelegados deben votar al que gane en el conteo de delegados elegidos por el pueblo.

Antes de Maine y de procesar por completo los tres estados del sábado, Obama está 50 delegados arriba, una diferencia ganada por completo ese día.

UPDATE: Maine adentro. Lástima el tiro en el palo de José Vizcarra, que si no era un fin de semana completo. Intrade da odds de 70 a 30:



somos locales otra vez y olé y olé y olé y olé...

Ganó Suecia. ¿Hay algún antecedente de una Copa Davis jugada enteramente de local? Porque bien podría ocurrir...

más cerca que nunca

No, no me refiero a Obama tras su cuádruple triunfo en Nebraska, Washington, Virgin Islands y Louisiana con 68%, 68%, 90% y 57% respectivamente, sino a nuestras chances de la Davis. Están jugando Bjorkman contra el israelí Levy por el quinto punto, así que todavía no se sabe nuestro próximo rival. Pero está completo el resto del cuadro (salvo que los coreanos ganen sus singles en Alemania, incluyendo uno que van perdiendo contra Kohlschreiber). Como pronosticábamos cuando festejamos el sorteo -y no es difícil pronosticar la Davis- queda algo así:



Si ganamos la próxima ronda -y decididamente somos favoritos, aunque nos toque visitante con Israel- probablmente nos quedaría una semi con Rusia de local, salvo que Stepanek y Bardych le ganen en Rusia a Youzhny, Davydenko y Tursunov, en cuyo caso habría que viajar a la difícilisima Praga.

En el sur del cuadro, USA debería ganar de local con Francia y ser uno de los semifinalistas, visitando en semis a España o Alemania. Si Kohlschreiber juega como jugó contra Roddick en Australia, podría ganarle en su casa a los españoles, pero es difícil. En una hipotética final, Argentina visitaría a Alemania pero sería local frente a España o Estados Unidos.

Voy a ver si meto un poroto a favor de David y los suyos en Betandwin.

viernes, febrero 08, 2008

el medio es el mensaje

Este sitio todavía se abstiene de endorsements públicos para las presidenciales, aun si Obama gana la interna; McCain no nos gusta pero -según el mismo- en Iowa se animó a hablar en contra de los subsidios agrícolas. Obama habla tan bien que debe gobernar mal, parece una cosa de Agulla pero claro, con los diez mil kilómetros que nos llevan:



It was a creed written into the founding documents that declared the destiny of a nation.

Yes we can.

It was whispered by slaves and abolitionists as they blazed a trail toward freedom.

Yes we can.

It was sung by immigrants as they struck out from distant shores and pioneers who pushed westward against an unforgiving wilderness.

Yes we can.

It was the call of workers who organized; women who reached for the ballots; a President who chose the moon as our new frontier; and a King who took us to the mountaintop and pointed the way to the Promised Land.

Yes we can to justice and equality.

Yes we can to opportunity and prosperity.

Yes we can heal this nation.

Yes we can repair this world.

Yes we can.

We know the battle ahead will be long, but always remember that no matter what obstacles stand in our way, nothing can stand in the way of the power of millions of voices calling for change.

We have been told we cannot do this by a chorus of cynics...they will only grow louder and more dissonant ........... We've been asked to pause for a reality check. We've been warned against offering the people of this nation false hope.

But in the unlikely story that is America, there has never been anything false about hope.

Now the hopes of the little girl who goes to a crumbling school in Dillon are the same as the dreams of the boy who learns on the streets of LA; we will remember that there is something happening in America; that we are not as divided as our politics suggests; that we are one people; we are one nation; and together, we will begin the next great chapter in the American story with three words that will ring from coast to coast; from sea to shining sea --

Yes. We. Can.

jueves, febrero 07, 2008

The Democratic Agreement

Obama tiene que tirar a la palestra la siguiente oferta: el que pierde en la elección de "pledged delegates", es decir, los delegados elegidos en las primarias y los caucuses -a diferencia de los "unpledged delegates", que son líderes del partido, gobernadores, diputados, ex presidentes, que también votan en la Convención- debe renunciar a la candidatura. Somos el Democratic Party, después de todo, no puede ser que los candidatos no sean elegidos por el pueblo.

La pondría a Hillary en un problema: si aceptara, perdería su ventaja en superdelegados; si rechazara, quedaría muy mal, como aferrándose a un lobby hecho de espaldas al pueblo, y podría complicarse en las primarias por venir.

Ya Howard Dean -líder del partido- habla de la necesidad de "some kind of arrangement" para no llegar a la Convención sin candidato elegido. Acá tenés una idea, Barack.

A todo esto, los merados de apuesta ya están 57% a 43% a favor de Osama. Digo Obama.

miércoles, febrero 06, 2008

easy, obama

Barack se me sale da la vaina y empieza ya hoy con la presión sobre los superdelegados:

In a 20-minute news conference at an airport hotel, before Mr. Obama flew back to Washington, he urged voters – and, more specifically, the party super delegates – to begin thinking about how Democrats would take on Senator John McCain of Arizona, the front-runner for the Republican nomination.

The race, he said, could turn on independent-minded voters.

“If you’ve got a lot of voters who are choosing between me and McCain, but not choosing between McCain and Senator Clinton, then we’ve got a problem,” Mr. Obama said. “And that’s part of what the super delegates are going to have to consider is who matches up best with a John McCain, who can appeal to independents in an effective way and who can even peel off some Republicans.”
Tranquilo, Barack. Esta presión hay que hacerla después de las Potomac Primaries, con una ventaja de delegados rasos bajo el brazo.

los mercados (de apuestas) leen lacienciamaldita

Por primera vez desde las lágrimas de Hillary, Obama es el caballo del comisario (apenas):


Creo que Obama va a seguir "building momentum", como dicen ellos. Fijate: de acá a una semana hay tres caucuses -Nebraska y Washington State el 9 de febrero, Maine el 10- y 4 primarias: Louisiana también el 9, y el 12 el AhoraSuperTuesday con las "Potomac Primaries" (votan los distritos limítrofes de Virginia, DC y Maryland).

A Obama le ha ido muy bien en los caucuses, la gente parece entusiasmarse con el cara a cara -- ganó 7 de los 9. Y veamos el porcentaje de población negra en los 4 estados con primarias: Louisiana 32,4%, Virginia 19,1%, DC 60% y Maryland 27,1%. Los cuatro están en el top-10 de estados con población negra (Virginia es el décimo). De los otros 6 de ese top-10, dos no votaron todavía (Mississipi y North Carolina) y en los otros cuatro (South Carolina, Georgia, Delaware y Alabama) ganó Obama con claridad. Veo que en RealClearPolitics hacen un análisis parecido.

El día siguiente del AhoraSuperTuesday, Obama va a tener que instalar la siguiente idea: si los superdelegados le dan la victoria a Hillary, se estaría burlando el voto popular. Ahí tendría ganada buena parte de la elección.

En ese caso me quedaría flotando para noviembre esta pregunta: ¿a quién elegirán esos norteamericanos que nos muestra Michael Moore: a un buen muchacho de raza negra o a un respetable señor blanco a quien, antes de ser torturado por el Vietcong, le sacaron esta foto -- su avión caído, una docena de vietnamitas capturándolo?

supertuesday math

Anoche proyectábamos un edge de 11 delegados para Obama sin contar los estados del Oeste. Si tomamos esos mismos estados -y con algunos delegados todavía no asignados-, la Democratic Convention Watch está dando una ventaja de 12 delegados para Barack.

Pero perdimos el SuperWednesday: California viene 101 a 59 para Hillary (+42), aunque Obama descuenta 7 en Colorado y 5 en Alaska. Sumando los vueltitos de +1 para Hillary en Nuevo Méjico y +1 en American Samoa, el Superwednesday es +32 para Hillary.

Resultado neto a las 2pm de Argentina: +20 para Hillary entre Supertuesday y Superwednesday. Obama descuenta 15 con la diferencia a favor en los estados que ya habían votado y queda cabeza a cabeza, +5.

Desde esa paridad casi absoluta, una de cal y una de arena:

1. La mayoría de delegados que falta distribuir es de Calfiornia (210, y Hillary gana 52% a 42%), pero también hay varios de lugares donde Obama robó: Illinois (47, y 33% a 65%), Colorado (36, 32% a 66%) y Georgia (20, 31% a 67%). Haciendo la cuenta suponiendo representación proporcional, la distribución de los delegados aún no asignados favorece a Obama. En lugar de los +20, Hillary queda con +7, es decir -8 si agregamos las votaciones anteriores.

2. Hillary tiene una ventaja en superdelegados, aunque estos deben ser como los peronistas, van en fila atrás del que creen que va a ganar. Si la cosa está muy pareja, se las verán en el vértigo de una profecía autocumplida.

Lo que viene: 9 de febrero Louisiana y caucus en Washington; y el 12 la Potomac Primary: DC, Virginia y Maryland. Daría la impresión que es un conjunto más bien obamista.

la nueva artemiópolis

El personaje más interesante y activo de la blogósfera local reemplazó al INDEC. Enero 2%.

Ni Menem se animó a privatizar tanto...

esperando el Super Wednesday

Hasta el lunes, la cuenta de delegados demócratas venía Hillary 238 Obama 165. Esto es contando los superdelegates, una especie de Cámara de los Lores de la Convención, cuyo voto es libre pero se sabe más o menos con quién están. Bueno va un dato antes de que aparezcan los números del Oeste. Suponiendo que los delegados se distribuyen en todos los estados por representación proporcional -cosa que no es así, pero se aproxima- tengo un proyectado de 715 delegados para Obama y 704 para Hillary en los 23 Estados para los que ya hay estimaciones firmes. Cierto es que "3 big northeastern States" fueron para Hillary, como tituló el New York Times, pero las diferencias de Obama en estados bastante suculentos como Illinois, Minnesota y Georgia fueron abrumadoras. Con Illinois solito (65% a 33%) Obama hace un diferencial de 59 delegados (en esta estimación), es decir exactamente los mismos que perdería sumando NY & NJ. Con Georgia y Minnesota paga Arkansas, Massachu..., y Tennessee. Los americanos no están acostumbrados a la representación proporcional, y siguen "calling States" como si fuera tan relevante.

Veo que el Times se corrige: ahora dicen "Clinton and Obama trading victories", en lugar de eso de los 3 big Northeastern States.

Faltarían Alaska, Calfiornia, Colorado y Nuevo Mexico, además de American Samoa y "Democrats Abroad" -- es decir, falta California. Pero eso para mí será el Superwednesday. A dormir.

Uh. California empezó 53 a 34 abajo. (Estamos con Obama, me parece un poco más divertido).

martes, febrero 05, 2008

distraídos para el bicentenario

Según Intrade, hay entre un 20 y un 30 por ciento de probabilidades que los Juegos Olímpicos del 2016 sean en Sudamérica. Me fijo en el artículo 2016 Summer Olympics de la Wikipedia y resulta que la única ciudad anotada para competir es Río de Janeiro. Cómo nos la perdimos! Creo que a Rio le ganábamos de cajón con todo el tema seguridad, y a Chicago, aparentemente la favorita, quizás también si sigue la soja de 1100 pesos. Nos coincidía bicentenario de la independencia con Juegos Olímpicos, era un argumento fabuloso.

todo no se compra, todo no se vende. pero casi, tanguito.

Muy divertido Intrade, el sitio para apostar cosas como quién ganará la próxima elección o si habrá recesión norteamericana. Cada evento tiene un precio entre 0 y 100, que indica la probabilidad, y podés comprarlo o venderlo a ese precio. Cuando llega el momento, el contrato vale 100 si el evento ocurrió y 0 si no ocurrió. Si vendiste y vale 100, tenés que pagarlos; y los recibís si compraste y vale 100. Una vez que compraste un contrato podés también venderlo, porque los precios se van moviendo. Hillary está valiendo 53, Obama 47, para la nominación demócrata. Yo compraría Obama antes del Supertuesday y vendería a los dos días. Y también vendería a 70 la ocurrencia de una recesión americana en 2008 (hace unos días estaba a 80, tendría que haber vendido entonces). Lástima que uno apostaría minucias y te cobran comisiones bastante altas, que si no...


lunes, febrero 04, 2008

there are lies, damn lies and predictions

La tasa de desempleo y el promedio mensual de nuevos pedidos de subsidio de desempleo son buenos predictores de la proximidad de una recesión, según un modelo que suele citar Mankiw. Con el reporte de empleo de enero, la probabilidad de una recesión bajó a 6%.

va a estar bueno california

Vi el final del SuperBowl -no entendí nada- y tendré que ver el final del SuperMartes, porque la cosa está divertida. Miren la evolución de la brecha Hillary/Obama en California, desde marzo para acá:




Guarda que las nominaciones de delegados no son winner-takes-all, como la elección presidencial, pero evidentemente California es muy simbólico. De los 3 grandes estados que votan el martes, New York está cantado para Hillary e Illinois para Obama, y sólo California puede estar emocionante. Muy.

viernes, febrero 01, 2008

who wants to be ben bernanke?

Este fue el resultado de mi segundo intento del jueguito en el que sos presidente de la Fed:




El primero no lo muestro porque me echaron en medio de una estanflación espantosa. Es breve y divertido, vale la pena. Cuidado con los oil shocks y las apreciaciones del dólar.

preparando el camino para el tridente

Para 2010 ya tendremos atraso cambiario de aquellos. Qué lindo, iremos a Sudáfrica. Ganaremos todos los partidos en los 90, gracias al tridente (terminará una cosa así: Agüero y Messi con tres o cuatro goles cada uno, Tévez con cuatro o cinco, uno o dos goles de cabeza de algún defensor) pero por si acaso vamos abriendo la cancha con los penales colectivos:



manotazo de ahogado

WASHINGTON—Members of Congress assured Americans that they have a definitive plan for reviving the slumping economy when they unveiled on Monday a bold new fiscal stimulus package that calls for the purchase of a pair of alpacas.

Senate Minority Leader Mitch McConnell (R-KY) said the proposal, which is expected to solve the sub-prime mortgage crisis, boost consumer confidence, and pump much-needed liquid capital into the market, will be put into motion as soon as the first issue of Alpaca World magazine arrives and Congress has a chance to go through the catalog and select the perfect mating pair.

jueves, enero 31, 2008

gobernar es violar derechos

Fijate lo que hace Macri, por ejemplo:

Nos preocupa la falta de viviendas. Casi un millón de porteños tienen dificultades habitacionales, los sectores medios no tienen acceso a un crédito, igual que los más jóvenes, y hay muchísimos homeless . Por eso, Macri no cumple con los derechos humanos fundamentales.

rogue trader

Es posible que la historia del francesito que perdió billones sea incluso mejor que esa razonable película para trasnoche (la vi a las 4am o algo así, creo recordar) sobre Nick Leeson, el que comparte con The Argentine Republic el honor de haber hecho quebrar la Baring, sólo que ciento cinco años después. Lo lindo del francés es que se especula con que fueron sus acciones los que determinó que la Fed tomara la decisión más inesperada en una generación, la baja de 0,75% de la semana anterior.

Yo todavía creo que la Fed puede salvar a USA de la recesión. Y es por unas partículas tozudas que en este momento están haciendo una manifestación dentro del cerebro de Ben Bernanke. El presidente de la Fed ha escrito mucho sobre la trampa de la liquidez, y sobre la confianza en que la política monetaria sí pude sacarte de la recesión, siempre que seas suficientemente valiente. Bernanke tiene con la tasa de interés una relación como la que yo tengo con mi segundo saque. Me he propuesto que puedo hacer todas las doble faltas que quiera, a condición de que el segundo saque pase la red, ie.: si fallo que sea por boludo, pero no por cagón. Él se perdonaría a sí mismo una recesión sólo si llegó con la tasa al 0,5%, arriesgándose a la inflación.

(Pegué abajo un articulito introductorio sobre el tema americano, cuya discusión más profunda tengo pendiente)

¿se viene la Gran Recesión?

Se dice que los economistas han pronosticado cinco de las últimas dos recesiones. La próxima recesión norteamericana, si es que llega, será una de las más anunciadas de la historia. Desde hace varios años se sabe dónde está la causa de la próxima recesión y dónde el motivo por el cual se ha empecinado en no ocurrir. Esos lugares eran uno solo: el alma norteamericana. Los estadounidenses incubaban su propia ruina porque el excesivo optimismo respecto al valor de sus propias casas inflaba una burbuja que tarde o temprano explotaría; pero mientras la sensación de riqueza animara el consumo, la economía era maravillosa: bajo desempleo, baja inflación, crecimiento.

¿Qué ha cambiado para que de repente veamos a demócratas y republicanos negociando un paquete de gastos públicos y recortes impositivos extraordinarios para estimular la economía? Por el momento no ha habido datos duros que hablen claramente de una recesión, sino más bien titulares sensacionales asociados a la crisis hipotecaria: pérdidas multimillonarias en los bancos, parálisis en la construcción, caídas en el precio de la vivienda. Las cifras de economías maduras siempre saben a poco para el observador argentino, acostumbrado a las volatilidades de dos cifras de la cambiante econonomía local. Hasta el momento la propiedad ha bajado cerca de 7% en todo el año; en nuestra propia crisis los valores en dólares de la propiedad se redujeron a la mitad o menos. Pero el cambio de tendencia es muy significativo: la caída de precios instala la idea de que comprar ahora es mal negocio, lo cual seguramente prolongará la línea bajista.

¿Cómo se transmite la anemia hipotecaria a la economía en general? Un canal es el financiero: los bancos pierden plata, el depositante querrá su dinero, los bancos recortarán los préstamos para poder devolverlo, y el ajuste crediticio afectará a la economía. Aunque fuera suave, una contracción crediticia es preocupante en un país en el que endeudarse para consumir es un modus vivendi que se da por sentado. En el extremo, el pánico hipotecario podría dar lugar a un pánico bancario. No parece por el momento un escenario probable: Estados Unidos no es la Argentina, y el depositante confía en que llueve o truene alguien le devolverá su dinero.

Más inquietante es la percepción del consumidor sobre su riqueza y sobre su futuro. El pesimismo se ha generalizado: un 62% de los norteamericanos cree que la economía está empeorando –más que en cualquier momento desde 1990– y tan sólo 4% que está mejorando. En este contexto sombrío, cualquier dato mínimamente negativo se lee como una señal ominosa. Por ejemplo: una caída de 0,4% de las ventas minoristas entre noviembre y diciembre fue poco menos que celebrada por recesionistas natos como Paul Krugman. Poco importaba que esas transacciones hubieran sido 4% más altas que el año anterior y que en los últimos 72 meses –un período de crecimiento económico– una baja de mes a mes en las compras minoristas ha ocurrido en nada menos que 21 ocasiones.

Con todo, cuando todo el mundo está equivocado, todo el mundo tiene razón. Si los americanos están convencidos de que vienen tiempos difíciles, esos tiempos difíciles llegarán. En ese caso, la cuestión pasa a ser si el gobierno elegido por el pueblo y para el pueblo es capaz de revertir el ánimo depresivo de ese mismo pueblo. En el pasado reciente, la influencia de la política económica –particularmente, la monetaria– ha sido fundamental para moderar los vaienes propios del ciclo de negocios. En los últimos 25 años, la economía norteamericana cayó de un año a otro solamente en una ocasión (en 1991) y por apenas 0,2%.

Hoy la discusión entre economistas estadounidenses es si conviene más una política fiscal, una monetaria, o una combinación de ambas para evitar una caída recesiva. A favor de la política fiscal se dice que impacta directamente sobre el gasto, mientras que la monetaria (reducir las tasas de interés) puede no funcionar cuando el miedo a endeudarse es mayor que la ansiedad por consumir, y además corre el riesgo de despertar la inflación. A favor de la monetaria está su efectividad en ocasiones anteriores y la ventaja de que, a diferencia de una expansión fiscal, no incrementa el déficit público.

Aquí nos abstendremos de pronosticar la próxima recesión. Imaginamos que habrá un salvador conocido (el presidente de la Reserva Federal) y uno completamente nuevo para los Estados Unidos desde el siglo XIX: el resto del mundo. Ben Bernanke, que ha hecho carrera enseñando cómo reaccionar ante crisis depresivas, llevará adelante una política monetaria todo lo expansiva que sea necesario, y quizás más. Esa política no fortalecerá al dólar –más bien al contrario– pero sí a la economía norteamericana. Un poco a la Argentina, Estados Unidos se hará más fuerte haciendo débil a su moneda y aprovechando esa rentabilidad para exportarle a un mundo que crece como nunca.

viernes, enero 25, 2008

llegaremos a 20 grand slams

Que sufrimiento estar recorriendo una isla entera a las 7 de la manhana buscando una television con satelite para ver el partido mas peligroso que tuvimos en los ultimos anhos, sacando por supuesto a Rafa en la maldita tierra roja. Que sufrimiento fracasar y terminar en un internet siguiendo el score electronico en australianopen.com. Que sufrimiento perder el primer Grand Slam de los ultimos tres anhos fuera de la maldita tierra roja. Volverermos, ahora sin la presion de este semi-invicto.

lunes, enero 21, 2008

los idos de enero

No que este blog existiera, pero ahora por diez días decididamente no existirá. Nuevo error del economista: a Brasil a 1,80 reales por dólar. Mamita.

En febrero volvemos con todo.

jueves, enero 17, 2008

seguimos posponiendo

No me refiero a la incomprensible parrafada del otro día -devaluada mediáticamente luego de más signos de Gran Recesión y cuantiosas pérdidas personales en la Bolsa de Valores- sino al Tridente de Oro. Tévez es del 84, o sea que no llega a los Juegos Olímpicos, y no está entre los tres mayores convocados, que serían Riquelme, Demichelis y Mascherano. A Román lo defendimos en la mala, pero ahora hay que reconocerlo: es menos que Tévez si estás obligado a elegir. En todo caso, ¿es tan imprescindible Demichelis?

Voy a hacer un piquete en la AFA. No puede ser que no hayan jugado un partido completo Messi, Agüero y Tévez. Los Juegos Olímpicos son un buen banco de pruebas para el Mundial; además es más fácil, y los envalentonaría; además seríamos bicampeones. Messi puede jugar de cualquier cosa, pero para mí y para él es mejor arrancando por el medio. Allí se consagrará como el mejor jugador del mundo y uno de los mejores de la historia. Tévez tiene un gol cada dos partidos en el Manchester, y es un tipo que hace mucho más que goles. Otro que no para de embocarla y también hace mucho más que goles es el Poeta Maldito del fútbol argentino, el Kun. Se dice de él:
La genialidad sólo es tal si sale natural, sin buscarla ni planearlo todo para impresionar al personal. Tiene que parecer fácil e instintiva. Orson Welles, por ejemplo, ideó Ciudadano Kane para que todo el mundo le hiciera la ola (y lo logró), pero la peli resulta hueca. Billy Wilder hizo una aparentemente sencilla comedia romántica sin más propósito que entretener, pero como el tipo era un sabio le salió El Apartamento, una obra maestra que es la vida misma. Basándonos en esta premisa y viendo el gol que tumbó anoche al Valladolid, Agüero es un genio y, probablemente, aún no es muy consciente de ello. Cuanto más dure esa ignorancia, mejor.

El chico recibió un taconazo de Luis García fuera del área y, de repente, era gol. La primera sensación fue que algo grande había pasado, pero hasta que la tele no empezó a repetir la jugada no estaba muy claro cómo. A cámara lenta lo vimos claro: arrancó como un tiro y Bea sólo sintió una ráfaga de aire a su lado, luego desmadejó a Borja con un ligero amago y batió al portentoso Alberto de esta eliminatoria con un remate cruzado. Duró un segundo y pareció facilísimo. No lo fue, fue una maravilla minimalista obra de un genio. El Atleti tiene un lujo que no siempre merece.
¿Qué carajo estamos esperando?

martes, enero 15, 2008

¿ben en su salsa?

Tengo poco tiempo, voy a escribir esto sin respeto por el lector. Ideas sueltas. A cambio de ese desdén, tiro mi consejo financiero del año (en mis dos años anteriores pegué uno -comprar oro a US400- y erré uno -apostar que Roger ganaba Rolanga-).

Como panglossiano que soy, me resisto a creer en la posibilidad de una Gran Recesión, hoy pronosticada por Krugman, Summers, Greenspan - que no por Marito Blejer en la nota recién recomendada. Evidentemente, como siga el pesimismo en Estados Unidos, y como siga la caída del precio de las propiedades, hay un efecto sobre la demanda por consumo. Y eso tira abajo la economía. Entendido. Y pesimismo que lo hay lo hay. Ayer leía una larga encuesta del NY Times, en su mayoría sobre las elecciones, pero que también tenía preguntas sobre la economía (vale la pena, pero es pdf). Como allá tienen memoria, te ponían no sólo la respuesta de la gente en este momento, sino también su evolución en el tiempo. En la pregunta "Do you think the economy is getting better, getting worse, or staying about the same?" (página 6 de la encuesta) el pesimismo era récord desde 1990: 62% de la gente cree que the economy is getting worse, 33% about the same y sólo 4% better. Bastante contundente.

Los ciclos de expectativas son algo muy difícil de dominar. Ahora le echan la culpa a Greenspan, que con la tasa del 1% supuestamente alimentó la burbuja. Pero la inflación de los bienes fue baja. Con una tasa más alta, ¿no habría habido una deflación de bienes? ¿Puede uno cambiar el precio relativo entre las cosas y las casas con la tasa de interés? Si uno no lo puede hacer, ie., si los precios relativos no dependen de la política monetaria, entonces menos inflación de las casas implicaba menos inflación de las cosas; esto es, deflación o casi deflación. Not good, según todos los manuales. Entonces: creo que las burbujas ocurren y es difícil pincharlas sin side-effects jodidos. Si la gente cree que las puntocom son el futuro del mundo, no habrá manera de cambiarlo: subiendo la tasa de interés podés bajar el valor presente de esos proyectos hasta un nivel que consideres un-bublicious, pero si la gente está empecinada en creer que el valor real de esos proyectos es altísimo, ¿no estás generando una deflación hoy?

Anyways, si las burbujas ocurren suceden también los pánicos. Y es lógico que en principio, esto es, antes de la intervención de la política económica, esos pánicos tengan efectos recesivos. Primero por la demanda por consumo, segundo, por el sistema financiero. La pregunta es: ¿no pueden combatirse esos efectos depresivos por la vía de la política fiscal y/o monetaria? A mí me gusta considerar primero la monetaria, que es como gratis. De la fiscal no tengo nada muy interesante para decir (sí, ayuda, más o menos en la medida en que gastes más, pero te trae unos problemas de déficit - that's about it).

El argumento inicial en pro de la política monetaria: bajás la tasa, la gente gasta más. ¿No es que no creés que los bancos centrales pueden manejar la tasa de interés de mercado, Rollo? No en un país pequeño (nosotros), sí en USA. La cantidad de dólares que puede emitir la Fed es mucho mayor que la cantidad de pesos que puede emitir el BCRA aun si se compara cada caso con el total de activos del país. Si la tasa del Fed está a 0%, es difícil que las tasas más cortas de préstamos no estén muy bajas: no puede haber un arbitraje masivo en el que todos los norteamericanos sacan su plata hasta que se levanta forzosamente la tasa de corto hasta su nivel "de mercado"; si lo hay, finalmente baja entonces la tasa de interés mundial. Ese arbitraje sí ocurre en la Argentina, y nadie va a prestar un peso por un mes a una tasa menor que que la tasa del bono argentino (al fin y al cabo, una tasa de interés internacional) más los riesgos correspondientes.

Los interrogantes sobre la capacidad de la política monetaria para reactivar son dos, y casi opuestos: en uno el obstáculo es la deflación, en otro es la inflación. El primero es el famoso argumento de Keynes de la trampa de la liquidez. Imaginemos a la economía en recesión. Querrás bajar la tasa de interés real. Si hay inflación, basta con una tasa de interés nominal baja: 2% de tasa menos 5% de inflación, por ejemplo, te da una tasa de interés real negativa, -3%. Es difícil que eso no reactive la economía. Pero, ¿qué pasa si hay deflación? Si hay deflación querrás llevar la tasa al 0%. Con 3% de deflación, todavía tenés una tasa de interés real positiva de 3%, que quizás no reactiva. Menos de 0% no puede ser la tasa de interés nominal: nadie va a prestar si le devuelven menos plata que la que pone. Entonces la manera de bajar la tasa de interés real es generar inflación. ¿Cómo? Llamen a un grupito de argentinos que empiece a emitir. Bueno, Keynes dice que esto puede no alcanzar: el dinero genera inflación cuando la gente no lo demanda. Pero si emitís por las vías tradicionales (por ejemplo, comprando bonos) la gente va a estar contenta quedándose con ese dinero a cambio del bono: el dinero paga exactamente 0% y su precio nominal es constante; el bono, en este contexo, paga casi 0% -la tasa es muy baja- pero tiene más chances de bajar de precio que de subir. Una tasa de interés baja quiere decir que el bono está caro. Para que un bono que paga 5 dólares al año esté dándo el 1% de interés, tiene que valer 500. Si se espera que la tasa "natural" de interés acabe siendo 5%, entonces el bono puede autodestruirse entre tus manos.

¿Es cierto este primer argumento, de la trampa de la liquidez? Ben Bernanke of all people dice en un discurso del 2002 que podés combatirlo. ¿Hay deflación? Comprá bonos. ¿Sigue la deflación? Comprá más bonos. Comprá euros. Comprá lo que sea. Comprá bonos más largos: garantizá un techo de 1% a la tasa de interés del bono a 30 años, comprometiéndote a comprar la cantidad que sea a a un precio fijo. Incluso: tené déficit fiscal pagado con emisión monetaria. Me parece difícil que esta medicina no funcione.

Creo que el obstáculo que se ve hoy a la política monetaria no es ese, el de la trampa de la liquidez, sino el contrario, el de la inflación. Como si USA tuviera de repente una curva de Phillips cuyas opciones son desempleo de 5% e inflación de 10% o desempleo de 10% e inflación de 5%. Me resulta difícil pensar todo esto sin recurrir a las armas de la economía abierta. ¿Dé qué dependen, en última instancia, los precios? En los sectores transables, de los precios internacionales, ie., del tipo de cambio. En los no transables, de los costos y de la tasa de beneficio. Si la tasa de beneficio es más o menos constante, lo que domina son las variaciones en los costos. ¿Qué hay en los costos? Costos de los factores (capital, trabajo) y costo de los insumos, nacionales e importados. Los importados dependen del tipo de cambio; los nacionales, nuevamente de los costos y la tasa de beneficio. En última instancia, y considerando una tasa de beneficio constante: los precios dependen del tipo de cambio, de los salarios y la productividad laboral (que definen el costo del trabajo), del capital y la productividad del capital (que determinan el costo del capital)....

(continuará, que tengo que laburar un rato)

luchar contra el apellido

Hay apellidos que pegan con la actividad profesional (Mario Montoto, de Montoneros, debe ser el caso emblemático) y otros que van en contra, como un periodista que se llame "Fuente Vieja". Pero en mi arbitraria opinión Jorge Fontevecchia acaba de superar a Lani Hanglin como el mejor entrevistador del país. Mirá que no es fácil superar a Lani y su mítico "Ahá" (que no aprueba ni desaprueba lo que acaba de decir el entrevistado, tan sólo consigna que lo ha oído, a la manera del "Ya" de los españoles, prounciado desde luego "ia"). Pero el tipo, Fontevecchia, labura muy bien. Pregunta con mayor idea que un periodista especializado, por ejemplo, en el interesante reportaje del domingo a Mario Blejer. Blejer es un torrente de sensatez. En varios párrafos pensé: "Ah, ahora me doy cuenta de que es esto lo que yo pensaba". Igual no entendí -ie., creo que no compartí- su visión sobre la esterilización en China y en Argentina. Pero claro, él trabaja en el Banco Central más antiguo del mundo y yo trabajo en mi huerta (ya me comí algunas lechugas, y los tomates en cualquier momento revientan de rojo).

jueves, enero 10, 2008

para la nueva derecha

Para el pueblo lo que es del pueblo

Hagan un poquito de populismo liberal: libre importación del Nano, el auto de 2500 dólares. Para que no sea tan grosero: libre importación de autos con precios menores a 3000 dólares.

¿Se destruiría la industria automotriz nacional, cuyo mayor emblema es precisamente el Sarkozy argentino? No creo. Casi todo el consumo ocurre únicamente por status: las enormes diferencias de precio entre ropa cara y ropa barata, auto caro y auto barato, son un artificio del capitalismo para poder expresar con la mayor precisión posible la estatura social de sus consumidores. Entre ir en colectivo e ir en Nano hay 2500 dólares de diferencia; entre ir en Nano e ir en Mercedes hay 80.000. Pero entre andar en Nano y en Mercedes la diferencia es mucho menor que la que existe entre usar el transporte público y andar en Nano. Y sin embargo el que tiene la plata se compra el Mercedes.

Así que don't worry: el que tenga para el Gol seguirá comprándose el Gol. E incluso estaría más contento: con el volk andando en el wagen de la India, se sentirá que maneja un Mercedes.

oído en la recámara presidencial

(Voz femenina):

- Otra vez dejaste la luz del baño prendida. Concha de tu madre, me regalaste este quilombo energético y encima seguís derrochando.

(Creo que lo de ayer fue Cristina señalando sutilmente la herencia recibida).

desafíos para cristina en el país de las maravillas

La prosperidad trae sus problemas, pero es tanto más amigable que la adversidad. Alfonsín asumió en 1983 en medio de una puja distributiva e inflacionaria a cuyo lado la de hoy no tiene más emoción que un juego de yapeyú; Menem tuvo que ser llamado de urgencia a la Rosada para acabar con la hiperinflación; De la Rúa llegó con la oscuridad en ciernes de la larga noche depresiva que acabaría por devorarlo; el propio Kirchner arrancó en mayo de 2003 con lo que en ese momento no era siquiera un veranito – apenas el capullo endeble, frágil, de esta Argentina floreciente que hoy recibe Cristina.

¿Es la Argentina que le tocó a Cristina el país de las maravillas? Al lado del que recibieron sus antecesores democráticos, no hay dudas de que lo es. Figurémonos un país que en un solo año logra aumentar en un 80% la producción de su artículo emblemático. La Argentina es ese país, pero mejor: se cosechará este verano tanta soja como el anterior, pero valdrá 80% más. El efecto económico (sobre los ingresos y los consumos de la población) es exactamente el mismo, con la pequeña y favorable diferencia de que un mayor precio es más barato de transportar que un mayor volumen. La lista de maravillas apenas comienza con el precio de la soja: sigue con el del maíz, continúa con el desempleo abajo de 8%, con los aumentos de un tercio en la producción automotriz y en la recaudación tributaria; con el crecimiento económico por quinto año en las cercanías del 8%; y hay más.

¿Puede hablarse de “desafíos” económicos de una gestión de gobierno cuando su marca de nacimiento es la prosperidad? Hay al menos tres motivos para no dormirse en los laureles, o mejor dicho en los porotos de soja. En primer lugar: las fortunas económicas no acostumbran a ser eternas. En mayo de 1913 el presidente Roque Sáenz Peña abría las sesiones del Congreso anunciando que “Ninguna nube empaña los horizontes, ningún conflicto amenaza interrumpir las armonías de nuestro engrandecimiento... las rentas crecen sin mermas ni filtraciones, el comercio exterior marca cifras no alcanzadas en la historia de nuestra economía, la corriente inmigratoria supera a las anteriores, las industrias valorizan los productos del suelo, los cultivos se dilatan y el oro afluye como no lo hizo jamás...”. Al año siguiente, el catorce, la paz mundial, la prosperidad y el propio Saénz Peña abandonaban este mundo. En diciembre de 1928 el presidente americano Coolidge aseguró que “ninguno de los congresos norteamericanos reunidos hasta ahora ha contemplado, al examinar el estado de la Unión, una perspectiva más grata”; era el quinto año de una expansión económica que a los pocos meses sería amputada de cuajo por la Gran Depresión.

¿Es posible estar preparados para amenazas que hoy son todavía imaginarias (¿una recesión americana? ¿una guerra en Irán con el petróleo a 200? ¿un crack financiero universal por la pinchazón de la burbuja inmobiliaria?)? No del todo, pero está claro que gastarse el Gordo de Navidad antes de que llegue Año Nuevo no es la política más prudente. La Argentina debería ahorrar en estos annus mirabilis, y prácticamente no lo hace. Del mentado “superávit primario” de 2 y algo del PBI quedan pocas monedas una vez que se pagan los intereses de la deuda; la acumulación de reservas es ahorro ficcional, no genuino, porque a cambio se coloca deuda pública (en billetes o bonos). Chile, por poner un ejemplo cercano, ahorró el año pasado 8 puntos del producto.

Un segundo desafío surge de que la administración de la prosperidad no es mucho menos conflictiva que el gobierno de la escasez. Los seres humanos sufrimos casi tanto la miseria propia como el éxito ajeno; en la prosperidad abunda este último y suelta a volar a las expectativas de mejora. El progreso social tiene sus ritos, y quien los preside queda asociado tanto a sus celebraciones (el anuncio de una mejora salarial) como a sus sacrificios (las huelgas). En la Argentina la administración de la prosperidad tiene dos particularidades que la hacen más ríspida. Una es que se trata de una población que, aun golpeada por años de crisis, mantiene un nivel de expectativas acaso mayores a sus posibilidades. La otra no es ni más ni menos que el principal desafío concreto e inmediato que enfrenta Cristina en el país de las maravillas:

Nos referimos, desde luego, al problema de los precios y de la inflación. No alcanza esa columna, y seguramente habrá otras, para analizarlo en profunidad. Basta aquí con decir que en este punto Cristina sí tendrá que pagar lo que en los años anteriores fue una nueva pasión argentina, como la convertibilidad o la propia tablita de Martínez de Hoz. La Argentina del tres a uno generó todo lo bueno que generó, pero también abrió una brecha entre los precios locales y los precios internacionales tan amplia que sólo puede recorrerse al galope. Para Cristina y los Martines (Redrado, Lousteau) domar ese galope desaparejo de los distintos precios de la economía (salarios, dólar, tarifas, bienes básicos), evitando tanto los largos rezagos como –sobre todo– una estampida general, no puede aprenderse de otro modo que haciendo camino al andar. No será, por lo que puede verse hoy, un arreo sencillo.

miércoles, enero 09, 2008

al manual

Si fuera jefe del Partido Demócrata, y me preguntaran qué dos cosas hay que evitar a toda costa para no despilfarrar la chance histórica de noviembre -ganarle al partido de un presidente que metió al país en una guerra sin mucho sentido y posiblemene en una recesión- yo diría: no poner de candidato ni a una mujer ni a -disculpen la expresión- un negro, perdón, un Kenyo-Hawaiano. Contra un candidato Republicano presentable (McCain), los dos tendrían serias dificultades. Hoy por hoy, según las encuestas, McCain le gana a Hillary, empata contra Obama y pierde contra Edwards.

martes, enero 08, 2008

uno a uno

Según el Indec -ahora hay que empezar así cada oración que contenga estadísticas públicas- construir un metro cuadrado de una vivienda multifamiliar costaba en diciembre de 2001 405,38 pesos. Ahora cuesta 1278,05 pesos, esto es, 3,1527 veces lo que costaba en el mes de los cinco presidentes.

la hermana hermosa, la libertad

¿Para qué intervinieron la obra social? ¿No basta con la libre elección? En su rol de empresarios de la salud, sería demasiado pedir que los sindicalistas -al cabo, homo economicus como vos y como yo- no se lleven su tajada. Que se la lleven, pero que compitan con otros empresarios de la salud.

jueves, enero 03, 2008

sobre la precisión relativa de la estadística y la meteorología

Ya que se va un hombre del INDEC diciendo que retocan los índices de PBI, vamos a hacer lo que se hace con China: como muchos tienen por inconcebible que crezca al 11%, se fijan en el aumento de la demanda de energía para double check. El ejercicio para Argentina en los últimos dos años da lo siguiente, con datos de Fundelec.



No sé cómo interpretar que siempre crezca menos la demanda de energía que la economía. Es posible que la demanda residencial sea como la materias primas prebischeanas: inelástica respecto al ingreso, y por lo tanto aumente menos que la economía en general. Lo que sí llama la atención es lo del último trimestre con registros: la economía crece al 9% y la demanda eléctrica al 3 ó 4%. Fundelec dice que fueron las moderadas temperaturas. Esperemos a diciembre. Con estos calores debería darse vuelta.